martes, 7 de junio de 2011

"No vota. Lo ha tocado" (a lo intolerante)

1 comentario:

José Repiso dijo...

Ya, como no hay tiempo para la reflexión o para la sensatez, como no se le deja tiempo al verdadero conocer -en una comprensión coherente-, y como no se atiende en prioridad a lo que se debe enseñar -construir- o como, para eso, no se busca ni se defiende a la verdad -sino a la mentira-, pues se favorece y se extiende el FACILISMO; o sea, a la ligera hacerlo todo fácil o la conveniente pieza que debe encajar -con una justificación injustificable u otra- en el autoconvencimiento o en el dictamen -muy dictado- de cómo en conveniencia son o deben ser las cosas.

El facilismo "es vender lo que se dice" y, por eso, se utiliza mucho los adornos, la simpatía y la adulación (en vez de en propiedad "convencer con lo que se dice"). El facilismo "es exterminar detalles" y, por eso, se va el postor del inicio de una idea a la conclusión de un salto -"de sopetón"-, ya sin que haya explicación ni aportación de una probación máxima (claro, dar detalles es... precisamente explicar y concluir detallando). El facilismo es, además, reducir tópicamente a lo eslogan (en esa influencia de tanta publicidad), es decir, ante el interrogante de "¿qué es la política?" corriendo con bonitez se sale con "la política es... la gente"; y "¿qué es el mercado?", pues corriéndose se sale con "la gente"; y "¿qué es una empresa?, pues -también- "la gente"...

No, no y no; cada cosa es lo que es: La política es el cómo se gestiona o se organiza -en decisiones libres- una sociedad, el mercado es un escenario en donde se compra, se vende, e incluso se cambia... y eso predispuesto o especulado a un valor material, a un precio convenido a la demanda, y una empresa -en lo económico- es una organizada -de forma privada o pública- actividad económica para competir con otras por ganar riqueza o beneficios, etc. Pero cada definición debe ser precisa y única porque no dé a entender otra cosa y confundir.

Pero, a lo fácil, en la demagogia, en la prisa "por pasar desapercibido algo" o como eslogan, se intenta racionalmente hacer colar: "los políticos son la sociedad", "los empresarios son la vida", "la democracia es todo lo humano", "el rey es el guía o motor del país", etc.