lunes, 13 de agosto de 2012

"El aspecto más importante de las comunicaciones que nos rodean no es que nos engañen, ni que difundan una ideología restrictiva, ni que enfaticen la violencia o el sexo, ni que transformen las imágenes del bien, la verdad y la normalidad o corroan la calidad del arte; sino que con todas sus mentiras, sesgos y placeres banales saturan nuestros hábitos de una promesa de sensación. Es así que, aunque no sepamos exactamente qué sentimos al ver determinadas imágenes, sabemos que están ahí y que constituyen un borboteo incesante en nuestra existencia."  Todd Gitlin 
Todos tienen una INEVITABLE CURIOSIDAD POR EL MAL Y POR LO PROHIBIDO; y, teniendo en cuenta que curiosidad es atender -dejarte influir o contagiar-, por ese mismo atender o por lo que implica en consecuencias, se protege más a lo perverso, a lo que destruye, a  alimentar un "todo vale" que subconscientemente se desea o se adora.
Cuando NO SE ELIGE BIEN la información, es algo inevitable que serás un enfermo de desinformación -es una de las peores enfermedades, al tener tu mente inconsecuente con la realidad, reaccionando con mentiras-.

2 comentarios:

José Repiso dijo...

Cuando se tienen unos valores y principios éticos firmes, si atiendes algo, claro, lo atiendes ya con esa condición.
Y eso porque te educas o te desarrollas eligiendo bien la información que va a formar parte de tu inteligencia.

José Repiso dijo...

Por lo tanto, si te educas a desinformación, siempre ayudarás al más pillo o corrupto, al sinvergüenza, ¡siempre!, lo quieras o no lo quieras porque... ya estás PREDISPUESTO "con otra condición".