miércoles, 8 de julio de 2015

Siempre está el "creer" y el "creerse" como... norma; demasiados españoles se creen napoleones de la sabiduría porque muchos tienen más lengua que rigor y más cara que vergüenza, y ya no necesitan demostrar ni aclarar ni desmontar sinrazones ni defender el fondo racional siquiera porque, ellos, ya se lo creen, sí, se lo creen con todo recurso público y juego sucio e impuesto poder. Y a lo impuesto van adaptando su valorar en rentabilidades miserables de mal, aplastando totalmente lo que demuestra razón y ética.
Y eso van sembrando en sobreprotección y eso imponen: las sinrazones -para que otro luche contra ellas y sufra y reviente luchando en proteger ética de verdad, pero al que destruyen también-. Ellos van a plena boca y calle y cara imponiendo su charlatanería y, a lo que es razón, lo fusilan, ¡siempre! .  ¡Nada permiten de otra cosa! 

2 comentarios:

José Repiso dijo...

El español es duro a cabeza dura de cemento en impedir lo racional, sí, es terco en mantenerse en el error. Antes el diablo se hace bueno o permite algo o reconoce algo que él, terquísimo en sobreproteger el error, ¡siempre! hasta que la misma terquedad se pudre.

4 de febrero de 2014

José Repiso dijo...

El español es duro a cabeza dura de cemento en impedir lo racional, sí, es terco en mantenerse en el error. Antes el diablo se hace bueno o permite algo o reconoce algo que él, terquísimo en sobreproteger el error, ¡siempre! hasta que la misma terquedad se pudre.

4 de febrero de 2014