martes, 9 de marzo de 2010

-En todos los hechos de los seres humanos HAY unos intereses sociales e, inevitablemente, unos intereses personales. La verdadera responsabilidad (ética) de cada ciudadano es el de saber compensarlos.
-Un gobierno no debe acusar a otro de colaborar con el terrorismo (el "pedir explicaciones" es una manera implítica de hacerlo) sin tener unas pruebas irrebatibles y un consenso de la mayor parte de la sociedad, porque casi nunca eso se hace y, cuando se ha hecho, el resultado ha sido de una guerra (en todos los aspectos). Ése es el error y, a continuación, un dejarse llevar por quienes alimentan esa confrontación.
-El "guerrismo civil" ha estado implantado en el "subconsciente social", sobre todo, de dos países: Estados Unidos y España (al igual que, en la "guerra fría", había ése bipolarismo obsesivo en pensar que "tenían condición de demonio y eran un peligro para los valores morales" los de una parte y, los de la otra, que eran "esos despiadados explotadores que impedían una liberación del pueblo"). Por eso en tales países están arraigadas tantas contrariedades, enfrentamientos de mitad contra mitad, de unos que se liberan o maduran una gran coherencia, ante esas tensiones de las cuales aprenden, y de otros que aún defienden el más involucionismo arcano (llegando incluso a despreciar a Darwin o a Galileo), etc. Sí, tendrá que pasar mucho tiempo para que estos dos países sanen de eso.

2 comentarios:

José Repiso dijo...

Si usted, inmediatamente después de que le violen a su hija, le pide explicaciones al rey de Francia, es de suponer - a poco entendimiento- que ha cometido... un error; pues su rey le perdonaría en protección y condescendientemente pero, un rey o un mandatario extranjero que ya protege a los suyos, no.

José Repiso dijo...

DEJAR EXPRESARSE LIBREMENTE.
Hay medios de comunicación, sin alguna responsabilidad, que acosan y persiguen el libre expresarse (su ejercida libre opinión) de alguien que ellos seleccionan a su sólo depravado interés; porque, a esos que acosan y humillan, son no más que otros ciudadanos cualesquiera (cantantes, actores, etc.) que NO HAN ELEGIDO DETERMINAR UNA EN CONCRETA RESPONSABILIDAD CON LOS CIUDADANOS (como lo han hecho los políticos)sino la cotidiana y la de pensar lo que quieran en donde quieran, sin que signifique eso ser señalados, etiquetados y perseguidos. Es decir, un ciudadano cualquiera no tiene forzosamente que responder y, al momento, ser castigado por todo lo que dice.
Sí, debe aceptarle o reprobarle (emocionalmente) lo que dice su entorno más cercano con el cual él convive; pero no debe ser de ninguna forma diana de todos los ataques de tal o cual medio comunicativo, de naciones, de partidos políticos, de ciudades, etc. y tan sólo porque él opina libremente... lo que opina o quiera opinar.