miércoles, 24 de abril de 2013

A lo largo de la historia se ha hablado mucho de la SENSIBILIDAD como algo extraordinario de la inteligencia; y siempre con unas connotaciones de una gran vida interior o emocional llena de buenos sentimientos.

Sí; pero, en concreto, se es sensible a algo: a los deseos y fobias
de uno mismo, a cualquier arte, a la inarmonía social, a las injusticias, etc.

Lo cierto es que la sensibilidad tiene que estar desarrollada sobre unos conocimientos; pues, si no conoces algo, ¿cómo le vas a tener... sensibilidad?
A muchas personas se les ha calificado de sensibles porque cultivaban un arte y, sin embargo, eran negreros, pederastas, explotadores..., no sintiendo ningún remordimiento de lo que hacían. ¿Hay una conveniencia en muchas sensibilidades?

En eso, ¿qué es sensibilidad?, porque se aclare más:
¿una capacidad de impresionarse por las cosas?, ¿una capacidad por ver lo profundo de las cosas? -aun así, ¿qué sería "eso profundo"?, ¿una capacidad de tener mucha imaginación compaginada con narcisismo?

Siendo claro, está el sensible porque meramente siente con muchas emociones buenas o malas y, también, está el sensible con unos principios éticos, y éste siente conscientemente tales principios ya asumidos -en coherencia- en un rigor de lealtad, de practicarlos.

1 comentario:

José Repiso dijo...

as culpas de que España progrese mal o no progrese EN EL CONTEXTO ECONÓMICO las tiene únicamente el gobierno que ahora mismo gobierna, no otro, y no truculentamente dirigirse al pasado o a los visigodos.

Un gobierno está para saber gobernar pase lo que pase o a pesar de lo que pasó o no saber gobernar -y reconocerlo-.

O sabe o no sabe, pero no puede añadir más excusas.