sábado, 22 de mayo de 2010

- El boom inmobiliario enriqueció a muchos -que para eso se hizo-, de los que podían hacerlo -porque tenían los suficientes recursos-; luego, esos estuvieron obligados a retroceder en sus grandes ganancias mientras que, el resto del mundo, a retroceder sobre lo no ganado en tal asunto, o sea, a reparar las grandes orgías de gastos inútiles y disfrutes que sólo unos hicieron.
- El maltrato no es la confusión o lo que algunos se inventan, sino SÓLO causar un dolor totalmente evitable.
- Todo existe, claro, si se hace o se demuestra: la honradez existe si la haces o la demuestras, la objetividad existe si la haces o la demuestras, etc. Lo que pasa es que, el que es realmente ladrón, a veces quiere inculcar que todos son de su condición.
- Un matemático nunca hace -desde un princicio para serlo- un artificio, sino matemáticas -porque se tiene que limitar a eso, a sus normas racionales-; por el contrario, un arquitecto -en el contexto social donde necesariamente entra lo artístico- sí puede crear un artificio. Es decir, nunca -en el contexto de la biología- se puede hablar de que se hace una vida artificial -puesto que, por obligado, se hace vida o no se hace vida-; lo mismo ocurre con la inteligencia vital, que siempre ha de ser vital -con sus genes- y no artificial. En el artificio la esencia y el contexto se extralimitan con la imaginacion, con el don artístico; en la ciencia, no, nunca. Por ello, un genetista sólo MANIPULA GENES y, de ello, siempre sale la correspondiente inteligencia vital, no artificial -porque tal artificio no existe en su contexto de genes o de células, sino sólo existe realmente en ése que las carece-.

1 comentario:

José dijo...

Todos los días se decide y se practica el método ultranazi de muchos intelectuales, ellos con todo a favor -con todo lo que suciamente les favorece- y... chupan. Hasta científicos imponen lo totalmente falso una y otra vez, porque la razón -en el fondo- es lo que menos les interesa.
Por ejemplo: la bomba atómica se hizo porque se negó, claro, intolerantemente la contraargumentación para que no se hiciera; y todo es así, toda injusticia que se ayuda en complicidad y no se evita -ni se deja evitar-.
La ética no existe cuando NO SE PRACTICA; y la verdad -su inesquivable sustento o método racional- no se practica realmente: se niega, se oculta o se ningunea, no se permite sistemáticamente un demostrar lo contrario. Por lo cual, eso es, SE IMPONE, se dicta -siendo precisamente lo contrario a la ética y a la verdad-.