martes, 30 de agosto de 2011

martes, 23 de agosto de 2011

"Ahora comprendo por qué se mata".
G. A. Bécquer

Que ningún español JAMÁS se atreva a exigirme ni un ápice de moral o ni de ética; pues de lo que se carece jamás se puede exigir; además, han de demostrarlo, lo que no se ha hecho aún.
A mí jamás me ha permitido un segundo ni un átomo de vivir o de dignidad (de lo que ellos tienen a millones).
Y de derechos humanos, el que permite que a un sólo ser humano se le pisoteen todos los derechos humanos, ése, ÚNICAMENTE -se tire por donde se tire- es un nazi.

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domingo, 21 de agosto de 2011

LA ÚNICA POSIBILIDAD DE LA IMPOSICIÓN

La imposición solo es posible cuando existen unos recursos de poder para imponer; si no, no. Y también cuando hay una total cerrazón a la razón -es decir, intolerancia- para imponer ideas de conveniencia o de marginación lejos de la demostración o de las reglas de la racionalidad, esto es, guiadas por un "porque sí".

Con eso, solo con intolerancia y con recursos de poder se puede imponer algo; precisamente mis máximas carencias, por lo que soy la persona que menos imposición doy, con total demostración.

No hay nada que imponga, ni explícita ni implícitamente; ni de pensamiento ni de hechos. Pero una gran mayoría sí imponen de muchas maneras sutiles, y son los que dicen que no, pues el que impone carece de la capacidad de "reconocer algo".

Se impone lo cerrado y lo que no admite corrección, ni exigencia ni autocrítica; se impone solo lo que no abre una puerta siquiera a la posibilidad de estar equivocado.

Por eso es imposición, porque se dice o se hace (no hay propuesta ni tolerancia a una contraargumentación) sin otra alternativa que ser imposición. Solo puede ser imposición, ahí no sirve ya que demuestres nada, no, está predeterminada -como paranoia- a que no existe siquiera un error.



martes, 16 de agosto de 2011


- Irlanda tiene un Paro de 14.7% con 384,000 inmigrantes y un gasto público del 67%.

- Grecia ha alcanzado un Paro del 14.1% representando a 954,000 Inmigrantes y un Gasto Público de 49.5%.

- Portugal tiene un Paro de 12.6% con 457,000 inmigrantes y un Gasto Público del 50.7%.

- España tiene un Paro de un 20.7% (el más elevado de toda Europa), con 5.6 millones de inmigrantes y un Gasto Público de un 45% sobre los Ingresos Públicos.

- Bélgica tiene un Paro del 7.7% con un total de Inmigrantes de más de un millón y un Gasto Público 53.1%.

- Finlandia está bien en el Paro con 154,000 inmigrantes, pero un Gasto Público del 55.1%.

- Austria presenta un paro escaso (4.2%), con 876,000 Inmigrantes, pero el Gasto Público ya es del 53%.

- Suecia tiene un Paro del 7.4% con 590,000 Inmigrantes, pero el Gasto Público ya ha alcanzado un 53%.

- Italia presenta un 8.1% de Paro, con 4.2 millones de Inmigrantes y un Gasto Público del 50.3%.

- Y las grandes economías: Reino Unido está en el 7.6% con una Inmigración de 4.4 millones y un Gasto Público del 51% y Francia ha alcanzado un Paro del 9.4%, con una cifra de 3.8 millones de Inmigración y un Gasto Público que ya representa el 56.2%.

- Alemania, considerada la más fuerte, tiene un Paro del 6.1%, 7.1 millones de inmigrantes, pero con un Gasto Público del 46.6% que está por debajo de la media general de los 27 miembros.

sábado, 13 de agosto de 2011

COMO SI NADA

Si hay algo que motiva a una persona mínimamente coherente y además sensible es el comprobar que, cierta parte de la sociedad, no reconoce la realidad -aunque no le guste- y sin reparos le da las espaldas, como si nada, indolentemente.

A todos los efectos las injusticias sociales no caen del cielo, y no son así por así, sino son creadas socialmente; cada uno de nosotros somos creadores de injusticias, por no reconocer algo, por impasividad, por patrocinar con nuestro voto electoral a quienes acumulan privilegios y consienten -porque lo consienten- que unos se mueran de hambre ante la contemplación de aquellos a los que les sobra demasiado.

En España, la mentira de los políticos ha sido constantemente perdonada por la gente y ésta la ha APRENDIDO, incluso la ha premiado, incluso la ha justificado en aras de que se conserven unos privilegios, para unos tan sólo.

El uso partidario de la lucha antiterrorista, el uso partidario de los medios de comunicación -para la mentira-, el eludir responsabilidades en el desastre del Yak-42 o del Prestige, la falta de consideración por las manifestaciones sociales, la adhesión a la intervención unilateral en Iraq -sin esperar la aprobación o la última resolución de la ONU-, el querer desacreditar o condenar a todo un partido o a un pacto político por la indecencia personal de Carod-Rovira con una ética de dos varas de medir, el amañar consecuciones electorales -como en la Asamblea de Madrid-, la justificación mísera de la especulación inmobiliaria o de una contratación laboral desahuciante e indigna para un progreso, atenta contra un mínimo sentido común; aún por poco que sea.

Pues ¡nada!, ni se ha reconocido -hasta la última hora- la crisis, ni se reconoció siquiera la corrupción de Marbella hasta sus últimas consecuencias -todos la respiraban allí, la bebían y vivían con ella sin darse cuenta-, etc.
Y esto, ¿hasta cuándo?...., ¿están capacitados para reconocer? -que es la cualidad imprescindible para todo lo ético-.

(* Sólo siente y sufre verdaderamente cualquier injusticia quien únicamente se da cuenta de esa injusticia: claro, ¡ellos no!, ellos siguen premiando a sus HdP, y a ÉL ni ápice de dignidad, sino lo trituran a censuras y a menosprecios.)

Se premia a quien contamina.
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INTOLERANCIA

La verdad es solo LO QUE SE DEMUESTRA, no existe otra esencial o directa definición (pues, si es verdad que tal medicina cura la enfermedad X, se demuestra y ya, tras la demostración, ESO ES ASÍ se vaya a donde se vaya y se crea lo que se crea).

Pero ALGUNOS NO ACEPTAN A LA VERDAD, no, no la toleran, les molesta (prefiriendo la mentira) y se refugian en su conveniente "todo vale"; ahí, excluyen a quien les demuestra que "humillan toda la ética", o sea, les dan las espaldas cobardemente (pues son incapaces de reconocer algo o de dignificar algo) y siguen refugiándose aun en su "todo vale" particular y parcial para ellos, adecuado a ellos, negando y negando sin más lo que se demuestra.

Porque no toleran que alguien piense algo diferente a lo que ellos piensan, ni siquiera lo escuchan, y siempre fanáticamente se convencen que "un pensar diferente a ellos" merece siempre un castigo, eso, un castigo dictado únicamente por ellos mismos, un castigo radical que se determina solo... "por ver que el otro es diferente", "por ver que el otro existe diferente", y eso no, no lo toleran.
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miércoles, 10 de agosto de 2011

MANIPULACIÓN Y DESVIRTUACIÓN DE LOS VALORES ÉTICOS

La afección por un grupo -en dependencia emocional- es algo que condiciona la concepción que tiene cada cual de los valores éticos. En eso, se puede justificar todo, cierto, en un acomodo fácil de autoconvencimiento cualquier hecho es justificable con una u otra maleabilidad de beneficio propio -eludiéndose la responsabilidad-.

Porque, para cada uno, "los suyos" son los buenos o "los que están con él"; en un grupo de explotadores, en sus opiniones y en sus acciones, "los suyos" y no otros son los buenos con todo tipo de aprecio y de protección, "los suyos" en una modelación del bien y del mal hacia eso, hacia ese montaje de conveniencia.

En un grupo de Facebook, ocurre igual; en un grupo de patriotas, igual; en un grupo de cínicos escritores, igual; en un grupo de radicales e intolerantes judíos, igual; en un grupo de acomodados católicos, igual; en un grupo de admiradores de un pijo cantante, igual.

"Los suyos" o "los que están con él" -sin criterios demostrados y en ceguedad- son los buenos; y, al momento, a eso ahíla todas la acciones, todas la opiniones y difusiones, todos los beneficios que de él se desprenden.

Y, por supuesto, el mundo quiere cambiarlo, sí, pero CON ESO ya determinado, que "los suyos" son los buenos, porque le viene bien, por tener apoyos "comprados con eso", por ahorrarse cualquier lucha de esfuerzo o de sacrificio personal, por ya crear una gran dictadura del proletariado benevolente de "los suyos", de solo "los suyos" a implacable impunidad.

lunes, 8 de agosto de 2011

viernes, 29 de julio de 2011

LA IRRESPONSABILIDAD TOTAL DE...
Ley del suelo en manos libres, créditos bancarios basura, especulaciones y revalorizaciones alucinantes, sobreventas para conseguir más revalorización a través de más especulación, sobreproducción de un producto sin garantías sobre su demanda que tiene unos límites, favoretismos y enriquecimientos corruptos, dinero negro, búsqueda de los paraísos fiscales, etc.

CONSECUENCIAS: Los aprovechados se quitan del medio (entre ellos los bancos), los ayuntamientos se lavan las manos quedándose adeudados en perjuicio de todos, los gobiernos de turno tienen vendados los ojos (y... ni saben ni contestan); pero los débiles ni pueden quitarse del medio ni lavarse las manos, sino inesquivablemente se quedan en desempleo, sin casa e hipotecados en vida por las consecuencias de todo este puticlub nacional.

lunes, 27 de junio de 2011

LA COHERENCIA
Si buscas -quieres conocer- o utilizas un tipo -una manera, forma, etc.- de agua en el mundo, por muy lejos que vayas para eso, lo que utilices, será agua; si utilizas -para convivir, para comunicarte, para referenciarlo- un tipo de ser humano, vayas a donde vayas, en coherencia es un ser humano; si utilizas un tipo de argumento racional, vayas a donde vayas, ha de ser racional: esa es la coherencia.
Claro, ser coherente no es una conveniencia o un informar o un establecer “lo que me parece”, sino es un estar siempre “en unas mismas reglas de juego” -para dar constante ejemplo de responsabilidad y de sensatez-, o sea, es el utilizar siempre la realidad con la razón aunque, además, seas sensible; aunque, además, tengas hábitos culturales o costumbres; aunque, además, tengas ideales o pasiones.

Eso es así contra la confusión, porque muchos hablan de tipos o maneras de mujer para concluir en lo que no es una mujer; si tú hablas de un tipo de “mujer”, sea quien sea, tú estás hablando solo de “mujer”, y por nada puedes separarte -para cualquier justificación emocional- de que estás hablando -al fin y al cabo- de “mujer”.

Lo que hables, cierto, ha de ser compatible con los hechos, no solo con tus emociones; porque si tú hablas de un “tipo de verdad” -o de razón-, tú estás hablando de “verdad” ante todo, no que por ser “un tipo” -o una FORMA- ya deja de ser verdad.
Así, en tal contexto de la coherencia, si tú hablas de “mi verdad” ante todo estás hablando de la “verdad” -lo que ha de tener una compatibilidad o se remite a los hechos-.

Y, por sobreentendido, la coherencia es racional -o ética que está dentro de lo racional-; no se puede decir -utilizando o aplicando otras reglas de juego en conveniencia- que tienes “una coherencia ideológica”, “una coherencia religiosa” o “una coherencia pasional” para eximirla de lo racional y, así, por tal vía libre a “todo vale”, justificar cualquier aspecto evidentemente subjetivo; por lo que es una seudocoherencia. Lo primero es lo primero, y la coherencia base u objetiva es el utilizar por constancia la realidad con la razón, antes que con lo que se cree, se rumorea, se transmite interesadamente por grupos o corporativismos, se sospecha por prejuicios o se imagina.

Si tú estás hablando de tipos de información rigurosa con los hechos, sin irte a los cerros de Úbeda, tú estás hablando -para que no seas incoherente- de información rigurosa con los hechos, sea cual sea la etiqueta que a gustos se le ponga.

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martes, 7 de junio de 2011

lunes, 23 de mayo de 2011

LO QUE NO EXISTIRÁ CAUSADO POR TI:

Si no andas, no existirá camino; si no amas, no existirá -hecho por ti- amor; si no razonas dentro de lo que es la razón o de sus reglas, no existirá razón sino únicamente sinrazón e injusticia.

Así es, sólo POR EL VALORAR TUYO, sólo POR EL RECONOCIMIENTO TUYO y sólo POR LA ACCIÓN TUYA... HAY COSAS -no, no ya por el otro, por lo tanto no esperes que lo haga tal o cual o el demagogo de turno-; y, si no valoras los esfuerzos de la razón -en dignidad misma-, del que no destruye o enturbia o manipula sino con valentía aclara, pues -en realidad- objetivamente DESTRUYES o alimentas lo irracional o el "todo vale": esa es tu demostración ética y tu herencia en adelante.

domingo, 8 de mayo de 2011

sábado, 7 de mayo de 2011

LO QUE ES Y ESTÁ EN EL HECHO DEL VIVIR

En cuanto uno vive, y a medida que uno va viviendo, irrebatiblemente -en ese contexto real-, HAY COSAS; esto es, ESTÁN COSAS REALES: cosas que están producidas o dadas por tus hechos y, también, cosas que están producidas por los hechos de la naturaleza y... de los otros.

Así pues, en concreto, en contenido vital para cualquier persona, ESTÁN LAS COSAS JUSTAS RECIBIDAS -bienes que le benefician como el amor, la tolerancia, la protección, el reconocimiento, etc.- y, también, las COSAS INJUSTAS RECIBIDAS -la intolerancia, la desprotección, el acoso, la tortura, el desprecio a sus esfuerzos, etc.-. Pero hay que señalar que indudablemente, de éstas últimas, no es responsable, puesto que no las hace él -”no las haces tú”-, no, sino se las hacen ya para él -”te las hacen otros para ti”- y, por consecuencia, claramente determinan lo que llamamos INJUSTICIAS, sí, contra las que hay éticamente que luchar -y, por supuesto, hay que decirlas y... dejar decirlas-.

Ese es el fondo de la superación social, discernir eso: que un ser humano NO ES RESPONSABLE de las injusticias recibidas y, que si es perseguido, torturado, infravalorado en su dignidad, censurado, desprotegido, etc., tales hechos no son justificables de ninguna manera, de ninguna, y son objetivamente contrarios al verdadero fondo de la coherencia ética. Es decir, esos hechos forman parte de la crueldad.

viernes, 29 de abril de 2011

Y ESO QUE SE EMPEZÓ NINGUNEÁNDOSE SUS PROTESTAS (algo está mal o huele a podrido para que tanta gente grite arriesgando sus vidas)

domingo, 12 de diciembre de 2010

Tal medio de comunicación, cualquiera, SE CREE que es el único que no manipula; tal gobierno, cualquiera, SE CREE que todo lo hace bien y, así, mantiene todos los errores tal como están; tales intelectuales, unos y otros, demasiados, SE CREEN que están "construyendo", que ellos son los únicos y "positivos", etc. -y en eso utilizan tanta manipulación- pero, en claro, hacen todo lo contrario, exactamente TODO LO CONTRARIO.Porque, en probación, sólo se respeta por medio de las reglas de la racionalidad, y sólo no se tiene el prejucio por medio y a través de las reglas de la racionalidad (que son: el permitir la contraargumentación y el reconocer la argumentación que aún no ha sido rebatida), ¡cumpliéndolas! Ahí, ahí únicamente está lo objetivo, lo demás son trucos de unos o de otros.

No, nunca puede decir alguien que "respeta" al mismo tiempo que no permite y no reconoce racionalidad -pues mentiría objetivamente-; no, nunca puede decir alguien que "no está en el prejuicio" cuando, en realidad, no está situándose con rigor en la racionalidad o en sus reglas, e inevitablemente... prejuzga -pues prejucio es, de antemano, un prescindir de juicio racional y de sus reglas-.
Como anteriormente indicaba: El gobierno chino se cree que está en la razón, los islamistas se creen que tienen la razón, los que están podridos hasta la médula -y salen en televisión todos los días para disimular- se creen que tienen la razón pero, como tienen poder e influencias, IMPONEN eso, los que roban y roban se creen que tienen la razón, los partidarios de tal capricho o pedantería de poder también, etc. Lo que ocurre es que el que tiene más terreno manipulado a un máximo poder -o con usurpación de recursos- gana; o sea, la sociedad paradójicamente siempre ayuda a que siempre gane... ése.
Estados Unidos es EL MERCADO (la venta rentable de toda la droga) y, parte de México y de Centroamérica, tal multitud de organizaciones que se sostienen o se enriquecen por traficar con su producto de venta (corrompiendo o replegando a los posibles gobiernos sin "orientación" a su vez).

domingo, 28 de noviembre de 2010

lunes, 22 de noviembre de 2010

Resistir luchando por la verdad contra "lo que la impide" -en el contexto de las intenciones o de lo volitivo, siendo algo que, en desprotección, requiere el máximo sacrificio y valor- es la única dignidad -que nadie responsablemente puede eludir-. Ése es un resistir al que siempre debilitan o hacen que pierda tantos desconocimientos, prejuicios, intereses parciales y sus poderes.

sábado, 20 de noviembre de 2010

martes, 16 de noviembre de 2010

JUANITO EL MENDRUGÓN

-----------------------------------------Ediciones “El Cabezazo Nacional

Juanito el Mendrugón, era una persona sencilla, buenizota, sí y sí, como uno cualquiera que en buenaventuranza conlleva la sociedad, era incluso listete –ya sabía contar hasta doce menos once–, y en su pueblo todos lo querían como a un tesoro; motivo por el cual, un buen día –sin que se aproximara alguna malhechora tormenta– lo nombraron alcalde, ni más ni menos.
A todo le daba un rápido arreglo animando a que no pasaba nada –hasta que pasaba– y empezando de nuevo sin volver hacia atrás –aunque no sabía desde dónde–; empero, ¡era tanto su entusiasmo! que conquistó ingente aprobación y renombre en... otros pueblos.
Entonces, los medios de comunicación recibieron todo su eco y lo arrastraron con satisfacción a sus emisiones con sus buenos aposentos, allí él decía y decía para la gran masa:
– “Si se fusilan en tal sitio personas, ahora están MEJOR porque, si antes se fusilaban cien, ahora sólo dos o tres; por lo tanto están mejor, ha mejorado la situación, es evidente” (así lo zanjaba todo, con ese “mejor” tan simple y demagógico). A lo que le replicó una voz de la conciencia, venida de un sabio niñito –con apenas unos tres años– que se encontraba en el presencial público:
– “No digas mendruguerías porque, si a una mujer su esposo le pegaba cien palos y ahora sólo dos o tres, la situación para ella, en evidencia, debería haber mejorado; no obstante, no es así y no hay nada más lejos de la realidad. Pues lo grave es que, algo, sigue ocurriendo como un cáncer que se puede agrandar a la primera oportunidad, ese es el caso de la esclavitud, pero ya no es el caso del derecho de pernada, por ejemplo; eso es, sin confusiones, lo grave no puede tener... ni una justificación, que para eso la sociedad sólo avanza”.
(Pero, lamentablemente, los responsables de aquella emisora de radio acusaron a aquel inocente niñito de agresivo, de maleducado e injurioso, claro, estaba con razón en contra de aquella eminencia tan admirada de tontaina -podríamos decir-, tipo de admiración que hoy en día predomina sobre todo lo demás.)
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Al tontaina, después, le dieron el premio Nobel y, al niñito, lo fusilaron.

lunes, 15 de noviembre de 2010

jueves, 11 de noviembre de 2010

¿QUÉ ES LA CRÍTICA RACIONAL?

El razonar implica decir –porque se ha de decir o comunicar– dos efectos: el decirte que has hecho algo correcto (el enamorarte de tu esposa) o el decirte que has hecho algo mal (el maltratarla después); por lo tanto, el realizar la razón tan sólo significa ADVERTIR el acierto y también el error (y el decirlo guste o no, eso, he ahí la... crítica: capacidad de discernir).

La crítica racional, el advertir errores y defectos –discernidos de lo correcto–, nunca se construye –se prepara- al gusto o al interés parcial –o sea, no es un eludir algo o un adornar–, sino exige que no se cometa más cierto error no descontando que, por haberlo ya hecho, se ha de aplicar las correspondientes leyes o punición ética.

Así es, la crítica o la autocrítica únicamente detiene a lo que es el error; pero cualquier error, uno u otro, puede “salirse con la suya” con el apoyo de muchos aliados (costumbres, poder de alineaciones interesadas, condescendencias, etc.), entonces, el razonar ético debe ser sin miedos contundentemente crítico incluso en eso, no respetando “tal como es” a esa costumbre –o a ese error– en concreto o nunca cediendo a sinrazón ante ella, lo que sería otro error sobre el respeto mismo.

En claro, no vale ese sucio “Hazme una crítica de que maltrato a mi esposa, pero con educación y respeto, con ese... gustillo, ya teniendo a mi favor de que eso está bien visto en mi pueblo” y sí vale, en protección, en autoprotección y en coherencia, las descalificaciones que son propias de ese hecho además coercitivo a la correcta exigencia ética.

martes, 2 de noviembre de 2010

lunes, 1 de noviembre de 2010

EL PREJUICIO Y LA DUDA

La “determinación genética” no duda, ni los sentidos dudan (si huele físicamente “a algo” es que huele “a algo”, y ese sentimiento lo transmite el olfato al cerebro de una manera implacable, “tal como se siente”, con prioridad a una evocación cultural), ni un acto reflejo duda jamás, ni aun “tu consecuente observar o tu atender el peligro próximo” (es decir, tu vigilia en la realidad por tu supervivencia no duda). Ahí, porque sencillamente no existe, no es necesaria la duda.
Además, cualquier animal –primariamente– no duda, sino reacciona ante hechos de agresividad y de convivencia, y ya sabe de forma objetiva cuáles son –sin dudarlos–. Digamos, con seriedad, que todo ser vivo sólo da una respuesta a cómo es el medio y, que tal respuesta, nunca duda en cómo es el medio; esto es, “el medio se lo ha aprehendido por funcionar él también como medio”, pues él es componente del medio –y por eso “lo sabe”–, no más.

Entonces, ¿qué duda?
Los seres humanos han evolucionado hacia una dicotomía gnoseológica “por un interés social o por un interés de trascendencia”, prejuzgando muchos aspectos de su realidad misma o, en claro, formando prejuicios que le sirven socialmente, que le interesan. Así, conlleva un prejuicio y, por defenderlo, ha de dudar por obligado en cuanto que, la duda, sólo lo puede hacer y justificar.

Veamos como se creó la duda:
Se dudó de que un ser humano fuese sólo un ser humano y, por ello, se consideró “algo más”, se consideró un dios..., ¡ya se creó el prejuicio y la duda junto al prejuicio! A partir de ahí “ya todo no es lo que es, sino es algo más” y se sumaron prejuicios y prejuicios hasta formar un entramado de prejuicios con sus correspondientes dudas (el dudar que eso sea eso o aquello sea aquello).

Objetivamente, este procedimiento, es un desequilibrio con respecto a lo natural o con respecto al medio pero, a tal extremo ha llegado, que gran parte de la ciencia está contaminada o es acientífica; sobre todo la que es institucional o corporativa. Sí, no nos engañemos, la esencia de lo científico es el sólo demostrar, el reconocer “lo demostrado sea quien sea”, y ¡jamás! por otra condición, por... un corporativismo –aunque éste se puede añadir a esa prioridad o cuando se cumple rigurosamente esa prioridad–.
Entiéndase, la predeterminación irracional para concebir el conocimiento o lo racional radica en que, con tantos prejuicios, “se duda que la realidad sea la realidad” y, así, todo es válido.

Lo explicaré mejor, los seres humanos –en sociedad– han evolucionado sólo porque cada uno –tú, ése o aquél– tiene unos intereses que se proyectan hacia todo y hacia los demás; pero, esos, le crean una dependencia de desconfianza crónica en la totalidad de sus decisiones: él te ama “a condición de”, él te apoya “a condición de”, él te sigue “a condición de”, etc., con una gran elaboración de dudas y de sospechas –porque su decisión sea segura, ya que hay una búsqueda obsesiva de la seguridad– únicamente por defender a ultranza sus intereses (y es eso una “tendencia egosocial” adquirida a través de las costumbres del prejuicio y a través de valores del proselitismo y, por tal, siempre maniqueos en “ése es de los míos” o “de los no míos”).

Galileo hizo exactamente lo contrario, “salirse de ese corporativismo seudo-racional” y obedecer sólo a lo que se demuestra sea quien sea, aparcar todos los intereses y verificar –nada más que con reglas racionales– que aquello es aquello, sí, por unas diferencias efectuadas. La razón te obliga porque es tu naturaleza, inesquivablemente, a concebir que tú eres un ser humano y ése también es un ser humano; aunque, con trucos, puedes guiarte ya por intereses –y no aparcarlos– para... desequilibrar lo que eres.

Y, por último, porque ya la razón tiene enfrente eso, los prejuicios –como obstáculo extrarracional –, ha de evitarlos –claro, dudándolos, y con una “duda racional”–.

José Repiso Moyano
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domingo, 24 de octubre de 2010

ME REPUGNAN VUESTROS "BUENOS"

Ante tanta hipocresía y falsedad sólo dependiendo de los todopoderosos hilos de la IMAGEN y de la PALABRERÍA (donde se apoya hasta el último de los que manipulan), prefiero "las personas malas" pero siempre haciendo hechos buenos con estricta honradez que, "las personas buenas", pero a costa del desvergonzado chovinismo -de "alma vendida" o incondicional- y del buen papel de teatro (esencialmente determinado en la pasividad y en la conveniencia, dejando pasar -sin contraposición activa o responsable o ética o ya "de verdad" o "de corazón"- una u otra injusticia); sí, esos buenistas que sólo calientan la cama a los elogios y al "me trae cuenta", esos del imprescindible escenario especulado más siempre publicitado, de la imparable vanidad, de la inevitable máscara y, en mentira total, de lo mediático; sí, esos que únicamente piensan en ellos, en sí mismos, por sus egolatrías, por sus grandes y pequeñas mentiras rentables y por sus sinrazones impuestas -sin un ápice ni rastro de ética- pero, además, por sus juegos sucios moviendo o preparando influencias para tener poder o para recibir premios, por sus ligerezas bien montadas, por sus libros (que dicen que a miles son buenos, ¡ya!, ¡qué mal dejan a Cervantes con apenas uno!, ¿no será que toda imposición -claro, puesto que no permiten otra cosa- les conviene para aligerar negocio a costa del sufrimiento y de la dignidad de los demás), y también, por último, por sus grupos "de amiguismo o de poder" (pero ¿cuándo Darwin tuvo un grupo mediático-peloteísta para sustentar su razón en eso?; él, a lo que se dedicó es al... saber, y demostrando, ¡eso ya sí es, a total honradez, ética!).
Buenos, con esos montajes mafiosos y astucias, nunca lo son; pero, destructivamente -para los valores éticos y, objetivamente, alimentando los mecanismos de la injusticia- son capaces de parecerlos, jugando así con el mundo para sus exclusivos beneficios.

martes, 19 de octubre de 2010

EL PUEBLO QUE SE ESCONDÍA DE SÍ MISMO


Había un pueblo como son todos los pueblos del mundo: con cierta vecindad que se llevaba bien y otra que no, con sus costumbres, con sus rutinas y, también, con un progreso o madurez cultural conseguida. Ese pueblo funcionaba, como he dicho, mínimamente como cualquier otro pueblo pero, unos años antes, casi la mitad de sus conciudadanos habían ajusticiado por linchamiento a un niño homosexual y lo habían enterrado en una cuneta, debido sólo a una concepción religiosa muy errónea que a él lo consideraba “poseído por el diablo” o... maldito. Eso, claro, creó una confrontación de enemistad con la otra mitad que no estaba de acuerdo y se vivieron años, la verdad, muy conflictivos; sin embargo, como los que habían cometido esa barbarie, precisamente eran los que poseían los poderes fácticos, “la vida seguía” para todos y tal hecho, por tal motivo, se olvidó en mucho como un problema ya escondido o echado al lado para no verlo por vivir, mientras, como sea.
Sí, llegó el momento que el pueblo se abrió a la comunidad internacional y ahí, con una equidistancia, había un rigor sobre los derechos humanos o por el interés general del mundo, ciudadano a ciudadano. Entonces, en el pueblo saltó la preocupación sobre lo que había ocurrido, era lógico, su historia no podía excluir uno de sus hechos por la justificación miserable de “hay que seguir sin abrir heridas” pues, su alcalde, así lo dijo:
– “Van a crear división, volver al pasado del odio, esos que no quieren el bien del pueblo y no mirar sólo hacia delante en la dirección que a nosotros nos gusta” (se refería a ese dirigismo que se impuso).
Al instante, ante esas palabras, una voz sensata le respondió:
– “Señor Buenista -que era el nombre del susodicho alcalde-: Arreglar las cosas siempre crea división y no se puede recurrir a no arreglarlas para que no se cree división o por tal miedo. Y eso que hay que arreglar y reponer es la dignidad de aquél niño que aún sigue enterrado en una cuneta, lo más pronto en vergüenza o en responsabilidad, hacer ese arreglo de no tenerlo aún como un perro o sin dignidad, sin que usted ni otras posiciones miserables lo utilicen para más dirigismo, olvido interesado -a una parte- o justificaciones injustificables”.
Cierto, era lo justo para el inocente niño, pero el alcalde repetía, como un disco rallado, lo mismo:
– “Van a volver a las viejas heridas, y ya el mal malísimo del pueblo volverá sólo por esos traidores del perdón y del esconder lo feo para el bien de la gran imagen de este pueblo sencillo de personas que maravillan y que obedecen a lo más divino..." (a esta demagogia facilona le sacó una buena tajada, pues volvió a ganar las elecciones, paradójicamente).
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domingo, 17 de octubre de 2010

¿QUÉ ES UN VALOR ÉTICO?


Un valor, sea o no sea ético, es “algo que tiene una importancia” porque “nuestra voluntad se la ha dado” por uno o por otro motivo, o por una u otra causa (costumbre, educación, prejuicio, presión circunstancial o social, etc.), y sirviendo para algo (para intereses de Estado, económicos, religiosos, sociales, individuales, etc.); por lo que, concebido de una u otra manera por la voluntad -manipulada interesadamente o no-, siempre protege a algo más o menos minoritario o mayoritario: de uno, de unos, de pocos, de muchos, de casi todos, de todos y, también -si es un bien natural-, de esto o de todo.

En cambio, un valor ético ya tiene una pretenciosa finalidad constante, o determinada ante cualquier causa porque se ha considerado o demostrado racionalmente que es imprescindible para todos, por encima de los intereses que “temporalmente” se muevan en la sociedad.
Conque es un valor que sirve al vivir común y al convivir mejor de todo y de todos; ciertamente, ya es algo que se aleja de la manipulación -en una renuncia propia y social- porque concierne únicamente a la conciencia del ser humano por una lealtad a una coherencia de la responsabilidad constante que ha de tener -siendo, así, equilibradamente beneficiosa- en toda su vida.

¿Cómo distinguir un valor ético del que no lo es?

Se ha aclarado que un valor ético ha de ser “del bien común” o beneficiar a todos; pues bien, para que eso sea posible, cualquiera o todos deben tener las capacidades o las cualidades que realmente lo alimenten; quiero decir, como es “del bien común”, en responsabilidad todos deben poder desarrollarlo. En pro de eso, evidente es que el valor ético radica no más que en las propiedades “connaturales” de todos los seres humanos, sin excepción o indiscriminadamente.
Ahí está la primera infalible prueba, la amistad todos la pueden desarrollar, nadie, absolutamente nadie es ajeno a ella ni, aun, tiene una total incapacidad para no cultivarla. En efecto, siempre en algo, la amistad, el amor, la sinceridad, la comprensión, la solidaridad, etc., “son de todos “o todos pueden alimentarlos (con más o menos ayuda de los poderes fácticos y educacionales).
Por el contrario, “ser rico” no, nunca, es un valor ético en cuanto que siempre, para que haya un “ser rico”, por obligado ha de existir un “ser pobre”; a ver, es una cualidad por “tener” lo no “connatural” que se sustenta, en verdad, en que “el otro no la tiene”.
No nos engañemos, “explotar”, “mandar”, “recibir”, “ordenar”, “callar”, “dirigir”, etc. imponen estados de privilegio -muchas veces de superioridad- que siempre excluyen a otros; y no, nunca, “pedir” -a todos-, “proponer” -a todos-, “mirar” -a todos-, “convencer” -a todos-, “razonar” -a todos o contando con todos-, etc. Para estos tiempos del “todo vale”, precisamente acabo de aclarar – a todos y contando con todos- lo que es... “verdad”: razonar sin excluir o ningunear el razonar -o la contraargumentación- de nadie.

Y, dicho eso y por último, ¿qué es un principio ético? Pues el ponerle “un principio de vida” (un “origen de donde partir”) o un lema a tus acciones de un valor ético en concreto; de “verdad” sería “un amor o un defender la verdad”, de la “honradez” sería “aceptar sólo un merecer justo”, del amor sería “sé bueno y no mires a quién”, de la “tolerancia” sería “vive y deja vivir”, de la “amistad” sería “considera lo que te ha dado y perdona sus defectos”, de la “solidaridad” sería “comprende primero la necesidad” -porque no haya un irresponsable derroche-, etc. Por supuesto, un principio es empezar, no llevarlo “de palabra” a la radio para que quede de adorno como “el que no sabe de la cosa”.

Sobre todos los valores éticos, he de señalar lo más importante, esa base que los esencializa, que los virtualiza para que cada uno sea coherente con los demás: es el "reconocer". Si no se reconocen a esos valores mismos pues, sin más, son interesadamente no éticos. Si no se reconoce la dignidad de todo lo que vive, en efecto, es imposible que se le practique algún valor ético. Si no se reconoce al que demuestra, el valor de la "verdad" es humillado y humillada "la verdad del amor", "la verdad de la solidaridad", etc. Si no reconoces un hecho en concreto, ese hecho siempre recibe por ti un desprecio -de que exista como todo- y, asimismo, una miserable negación de la realidad. Si no reconoces a tu padre, imposible es que puedas ser honesto con cualquier otra dignidad.
Uno u otro valor nunca se pueden utilizar para excluir a los otros; sin duda, por cuanto que un dictador podría alardear de practicar mucho el valor de la "amistad", cierto -a conveniencia-, pero a costa de los otros valores y, así, negándolos.

martes, 12 de octubre de 2010

A LAS CLARAS:

Un señor dice -quizás contagiado por al crisis que hay de espiritualidad y de intelectualidad- que él se ríe de todo.

Pues bien, a ese respecto, sí, no se pueden defender unos valores éticos ni aun reconocer o exigir una u otra responsabilidad sobre los hechos -o sobre las acciones- si, al mismo tiempo, te ríes de cualquier ética o de cualquier imprescindible responsabilidad -porque se alimente la barbarie y la impunidad-.

Y, también, si se ríe de sí mismo él, claro, no respetándose siquiera a sí mismo, ¿cómo puede respetar algo a los demás?

Pero, por el contrario, otra cosa muy distinta es el buen sentido del humor que, en inteligencia, resalta críticamente la ridiculez de algo, ya de algo, de esto o de aquello -por su idiotez, por su inutilidad o por su cara dura o despropósito inconcebible-; y no, no que rebaja todo al desprecio mismo en una rasa o nula desvalorización -lo cual niega cualquier dignidad en su desconsideración de unos diferentes esfuerzos y de unas precisas buenas acciones-.

Lo que ocurre es que, ése que es miserablemente frivolizador de responsabilidades para nada y de dignidades ajenas para negarlas y para sólo destruir lo cívico, además de reírse de todo por zafio truco o por desvergüenza, "se cree, con ello, que todos son de su igual condición"; es decir, ahí, a todos los rebaja... en sus honores, en sus "sacrificios personales" y en lo que han demostrado toda la vida respetando un valer o cierta autoridad ética, a la misma altura rasa de su “cacao mental” o de su misma miseria; ¡qué fácil!

¡Qué fácil es destruir!, y siempre; cuando Jesucristo agonizaba llevando la cruz, muchos o una gran mayoría se reían pues, conseguían así, destronarlo “de un sólo plumazo” de su tan pura grandeza moral para al fin rebajarlo humillantemente –¡por envidia!- a lo que ellos eran de miseria espiritual y, también, para al fin no tener una autoridad moral, una, porque les reprobara el que lo justificaran todo, sus engaños y sus crueldades.

sábado, 9 de octubre de 2010

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Las autoridades chinas tienen a una quinta parte de la población del mundo perfectamente bienedudada para que digan lo que han de decir, sin que les ofenda y sin que les insulte nada -al igual que ocurre en muchos otros países-; he ahí la infinita subjetividad de quien utiliza el término "bieneducado" como arma para quien sea, para éste o para aquél -algo tan intolerante, sí, que hasta dan ganas de vomitar-.
Sólo las personas como Liu Xiaobo, que malaeducamente en un manifiesto descalificó de dictadura -y, por lo tanto, de dictadores- a los que siguen un régimen que tanto oprime las libertades, son en este mundo valientes -porque la valentía va en función al poder de quién te enfrentas-, valientes de verdad.
Para China, Liu Xiaobo sigue siendo un ser, en desprecio, obsceno y demasiado insultante.

martes, 5 de octubre de 2010

tras "quinientos mil desaparecidos y un millón de desplazados":

"por mano propia"
Cuando el linchamiento se judializa:
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SOBRE LA INTIMIDAD



El primer derecho o el derecho base de un ser humano -aparte al del vivir mismo- es, sin duda, el de comunicar -que para eso es un ser animado y racional- "lo que forma parte del mundo": lo que pasa en la naturaleza, lo que pasa en la sociedad y lo que les pasa a los seres humanos.

Dicho eso, la imagen -que se ha utilizado irremediablemente siempre- es un testigo real de lo que pasa, es la comunicación imprescindible y es, además, una información, sí, imparcial o convincente de "lo que contiene" lo real; pues está en un hecho cualquiera y... lo muestra, lo demuestra (la imagen demuestra ya por sí misma).

Bien, entrando a fondo, estrictamente tu intimidad, eso, es sólo lo que tú no quieres que se conozca -si no, no lo sería-, y... por nadie. Cierto, si la imagen fuese estrictamente intimidad, ya la identificación, la más veraz documentación, la información -en su amplitud o en su plenitud, sin quedar a medias, directamente de lo humano o de lo social en sus injusticias- o el conocimiento mismo, no existirían. Claro, ¿cómo conocer la realidad si tan siquiera puedes verla?

Pero seamos sensatos, decir "voy a mostrar o a demostrar la realidad" es, asimismo, el mostrar sus imágenes, sólo el remitirte ineludiblemente a ellas porque son "de la realidad".

Y se ha confundido, sobre esto, mucho.
En claro, la imagen NO ES POR SEGURO INTIMIDAD, sino sólo lo que tú -sin alguna imposición- consideras como tal, eso que es nada más que de ti, de tu incumbencia; pues te pertenece sólo a ti o es -sin que sea de prioritaria necesidad social- tu... privacidad, la tuya.
Ahí, en la intimidad, en lo que es tuyo porque lo consideras y lo demuestras sólo tuyo, no cabe excepción, sí, no cabe una imposición, ahí lo que tú sólo has decidido es... lo íntimo: ciertos sentimientos, ciertos pensamientos, tu desnudez, el cómo duermes o el cómo realizas ciertas acciones únicamente por tu interés.
De forma que tu rostro es tu imagen, pero no es por seguro tu intimidad; de forma que tu vivienda forma parte de tu imagen, pero no es por seguro tu intimidad; de forma que tus pantalones forman parte de tu imagen, pero no son por seguro tu intimidad; de forma que "lo que ya hayas dicho" forma parte de tu imagen, pero no es por seguro tu intimidad; de forma, también, que un acontecimiento en el cual has participado forma parte de tu imagen, pero no es tu intimidad.

Más claro aun: Si tu rostro fuese estrictamente intimidad, entonces, porque asentado está que sólo tú decides lo íntimo que para eso es tuyo, sin excepciones y sin que nadie o alguna regla imponga lo contrario -ni tan siquiera alguna autoridad-, tus fotos en unas u otras documentaciones identificativas formarían parte, en evidencia, de acciones delictivas, o sea, de acciones que objetivamente te vulnerarían la intimidad.
Es eso, pues, un "camino de locos"; ya que tu imagen no es por seguro tu intimidad, sino es algo mostrado -social- que siempre exige, digamos, no pasar ciertos límites éticos; por cuanto que contiene -sí- una porción innegable de tu intimidad en su contexto de familiaridad o de círculo social, el cual fue decidido sólo por ti -sin que eso te lo elijan- y, claro, tu imagen no puede ser desde ahí utilizada para otro contexto o para otro círculo social o para una particularidad -con unos beneficios suyos- que se te imponga.
Exiges, por lo tanto, que no se aprovechen de lo que es... algo, sólo algo, de tu intimidad.

viernes, 24 de septiembre de 2010

SOBRE LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Contra una grave injusticia, en indignación y en denuncia, más vale el exceso verbal -que alerta o llama la atención sobre ella, para que se sepa- que el callarla o la indiferencia. Además, es lo que siempre se ha hecho o ha sido, en eficacia, lo más habitual. El pueblo grita: Gritar, manifestarse, protestar ha sido siempre una motivada emocionalidad que reprueba a otros unos hechos y nunca -¡nunca!- ha sido discreción o halago verbal; o sea, no ha sido una verbalidad al cómodo servicio o al gusto del poder, decretada, educada, controlada o arbitrariamente dirigida. La libertad de expresión es precisamente eso, un excederse “ante todo” por liberar o por realizar una propia o particular intención emocional. La libertad de expresión nace o se enraiza sobre la base de un ser humano cualquiera, de la particularidad.

La libertad de expresión, pues, existe o no existe; y es libre, a ese modo personal, consecuente a ese modo personal, del utilizar toda la terminología que quiera, sin discriminaciones por intolerancias.
Digo esto porque todos los términos comparativos se han utilizado durante toda la historia, y no se ha aplicado una intolerancia obsesiva -en paranoia- como ahora. Eso es, todos han utilizado alguna vez o muchas lo de "inquisidor" o "inquisición" (“Aquél es un inquisidor” se ha dicho con mucha frecuencia); pero ¿saben todos -son conscientes- lo que denota o significa realmente inquisidor? Pues... uno que vulneraba sistemáticamente todos los derechos humanos. También, lo de “bárbaro”; y ¿se es consciente de lo que significa? Pues... barbarie, monstruosidad y total destrucción que hace uno. También, lo de “sacrificio” que, éste, proviene de sacrificios sobre todo de humanos que se ofrendaban a los dioses.
Entonces, si nunca ha habido el tabú generalizado en pronunciar algún término, ¿por qué en intolerancia total se hace ahora a “nazi”?, ¿por qué uno sí y otro no?, ¿quién lo impone?

Veamos, el mismo Papa, hace poco y en una respuesta al escándalo de abuso de menores por parte de resposables de la Iglesia, en su libertad de expresión, comparó eso con la persecución que tenían los judíos por los nazis. En efecto, no, yo no reprobé al Papa nada, en cuanto que era "su" libre y legítima libertad de expresión y no aludiendo a ningún ser humano en concreto, tuviera la razón que tuviera. No, ¿por qué a él sí y a miles que pronuncian su libertad no?, claro, no iba a juzgarlo por eso, sino solamente por sus hechos y por sus complicidades.
Sí, es la verdad, unos u otros también han dicho lo que libremente sienten, no lo que le impongan otros sentir, según su parecer legítimo o por la grave injusticia que reciban.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Invención de reglas grupales (no éticas) por falta de educación y de atención institucional:

sábado, 18 de septiembre de 2010

LA DEL REDIL

En una emisora de radio hay una que sentencia que la gente se mete en un estado psicológico que llama "club del redil", y por su deseo o porque quiere. Es decir que los chinos se meten en un "redil", que los haitianos se meten en un "redil", que los disidentes políticos se meten en un "redil", que los gitanos se meten en un "redil", que los niños mendigos se meten en un "redil", etc. Ahí está eso, y que el meterse en ese "redil" es una tan simple decisión.
Primero, para decidir -todo el mundo lo sabe- hace falta libertad y unos recursos; lo que ocurre es que, cada ser humano del mundo, tiene la libertad que las condiciones de su realidad le permiten (hechos de otros, clasificaciones de favores, discriminaciones, censuras, listas negras, ninguneos, desprecios, escasillamientos, manipulaciones, usurpaciones, persecuciones, mobbing, rechazos para considerar su dignidad mínima por revanchas o linchamientos, reconocimientos de sus derechos o no, etc.). Por lo tanto, un chino en concreto, tiene la libertad "que le permiten", ¡nunca la que él quiere!; además, tiene las situaciones que "le hacen", ¡no sólo las que él hace, que pueden no servir para nada!; además, tiene los recursos que "puede o le dejan", ¡no los que él quiere, aunque desee los mínimos!
Así, en un ser humano no hay "lo que él quiere ni lo que él decide", nunca।


Lo de "redil" es una absoluta falacia; pues ¿qué personaje histórico estaba o se metió porque quiso en un "redil"?, ¿Miguel Hernández acaso?, ¿Neruda?, ¿Lorca?, ¿Mozart?, ¿quién?, tiene que haber alguno; pero si no hay ninguno, habría que darle con un "redil" -aunque fuese de algodón- en su cabeza (¡qué fácil, qué vanidad y qué pedantería es basar programas o libros en consejos cuando, para hacer un consejo, sólo sólo, hay que considerar miles de situaciones, haber cumplido con una mayor parte de las responsabilidades civiles y, además, tener una autoridad moral consistente sólo por hechos en no haber consentido tantas mentiras e injusticias!.

sábado, 4 de septiembre de 2010

"Ahora comprendo por qué se mata".
G. A. Bécquer

Que ningún español JAMÁS se atreva a exigirme ni un ápice de moral o ni de ética; pues de lo que se carece jamás se puede exigir; además, han de demostrarlo, lo que no se ha hecho aún.
A mí jamás me ha permitido un segundo ni un átomo de vivir o de dignidad (de lo que ellos tienen a millones).
Y de derechos humanos, el que permite que a un sólo ser humano se le pisoteen todos los derechos humanos, ése, ÚNICAMENTE -se tire por donde se tire- es un nazi.

lunes, 30 de agosto de 2010

La esencia del alma de una persona sólo está en el saber valorar, atendiendo a una escala de valores, a una prioridad del esfuerzo en el mínimo poder hacerlo por recursos, a una generosidad, a una empatía y a una humanidad (en un acto de injusticia no se ha aplicado un saber valorar).