martes, 5 de octubre de 2010

tras "quinientos mil desaparecidos y un millón de desplazados":

"por mano propia"
Cuando el linchamiento se judializa:
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SOBRE LA INTIMIDAD



El primer derecho o el derecho base de un ser humano -aparte al del vivir mismo- es, sin duda, el de comunicar -que para eso es un ser animado y racional- "lo que forma parte del mundo": lo que pasa en la naturaleza, lo que pasa en la sociedad y lo que les pasa a los seres humanos.

Dicho eso, la imagen -que se ha utilizado irremediablemente siempre- es un testigo real de lo que pasa, es la comunicación imprescindible y es, además, una información, sí, imparcial o convincente de "lo que contiene" lo real; pues está en un hecho cualquiera y... lo muestra, lo demuestra (la imagen demuestra ya por sí misma).

Bien, entrando a fondo, estrictamente tu intimidad, eso, es sólo lo que tú no quieres que se conozca -si no, no lo sería-, y... por nadie. Cierto, si la imagen fuese estrictamente intimidad, ya la identificación, la más veraz documentación, la información -en su amplitud o en su plenitud, sin quedar a medias, directamente de lo humano o de lo social en sus injusticias- o el conocimiento mismo, no existirían. Claro, ¿cómo conocer la realidad si tan siquiera puedes verla?

Pero seamos sensatos, decir "voy a mostrar o a demostrar la realidad" es, asimismo, el mostrar sus imágenes, sólo el remitirte ineludiblemente a ellas porque son "de la realidad".

Y se ha confundido, sobre esto, mucho.
En claro, la imagen NO ES POR SEGURO INTIMIDAD, sino sólo lo que tú -sin alguna imposición- consideras como tal, eso que es nada más que de ti, de tu incumbencia; pues te pertenece sólo a ti o es -sin que sea de prioritaria necesidad social- tu... privacidad, la tuya.
Ahí, en la intimidad, en lo que es tuyo porque lo consideras y lo demuestras sólo tuyo, no cabe excepción, sí, no cabe una imposición, ahí lo que tú sólo has decidido es... lo íntimo: ciertos sentimientos, ciertos pensamientos, tu desnudez, el cómo duermes o el cómo realizas ciertas acciones únicamente por tu interés.
De forma que tu rostro es tu imagen, pero no es por seguro tu intimidad; de forma que tu vivienda forma parte de tu imagen, pero no es por seguro tu intimidad; de forma que tus pantalones forman parte de tu imagen, pero no son por seguro tu intimidad; de forma que "lo que ya hayas dicho" forma parte de tu imagen, pero no es por seguro tu intimidad; de forma, también, que un acontecimiento en el cual has participado forma parte de tu imagen, pero no es tu intimidad.

Más claro aun: Si tu rostro fuese estrictamente intimidad, entonces, porque asentado está que sólo tú decides lo íntimo que para eso es tuyo, sin excepciones y sin que nadie o alguna regla imponga lo contrario -ni tan siquiera alguna autoridad-, tus fotos en unas u otras documentaciones identificativas formarían parte, en evidencia, de acciones delictivas, o sea, de acciones que objetivamente te vulnerarían la intimidad.
Es eso, pues, un "camino de locos"; ya que tu imagen no es por seguro tu intimidad, sino es algo mostrado -social- que siempre exige, digamos, no pasar ciertos límites éticos; por cuanto que contiene -sí- una porción innegable de tu intimidad en su contexto de familiaridad o de círculo social, el cual fue decidido sólo por ti -sin que eso te lo elijan- y, claro, tu imagen no puede ser desde ahí utilizada para otro contexto o para otro círculo social o para una particularidad -con unos beneficios suyos- que se te imponga.
Exiges, por lo tanto, que no se aprovechen de lo que es... algo, sólo algo, de tu intimidad.

viernes, 24 de septiembre de 2010

SOBRE LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Contra una grave injusticia, en indignación y en denuncia, más vale el exceso verbal -que alerta o llama la atención sobre ella, para que se sepa- que el callarla o la indiferencia. Además, es lo que siempre se ha hecho o ha sido, en eficacia, lo más habitual. El pueblo grita: Gritar, manifestarse, protestar ha sido siempre una motivada emocionalidad que reprueba a otros unos hechos y nunca -¡nunca!- ha sido discreción o halago verbal; o sea, no ha sido una verbalidad al cómodo servicio o al gusto del poder, decretada, educada, controlada o arbitrariamente dirigida. La libertad de expresión es precisamente eso, un excederse “ante todo” por liberar o por realizar una propia o particular intención emocional. La libertad de expresión nace o se enraiza sobre la base de un ser humano cualquiera, de la particularidad.

La libertad de expresión, pues, existe o no existe; y es libre, a ese modo personal, consecuente a ese modo personal, del utilizar toda la terminología que quiera, sin discriminaciones por intolerancias.
Digo esto porque todos los términos comparativos se han utilizado durante toda la historia, y no se ha aplicado una intolerancia obsesiva -en paranoia- como ahora. Eso es, todos han utilizado alguna vez o muchas lo de "inquisidor" o "inquisición" (“Aquél es un inquisidor” se ha dicho con mucha frecuencia); pero ¿saben todos -son conscientes- lo que denota o significa realmente inquisidor? Pues... uno que vulneraba sistemáticamente todos los derechos humanos. También, lo de “bárbaro”; y ¿se es consciente de lo que significa? Pues... barbarie, monstruosidad y total destrucción que hace uno. También, lo de “sacrificio” que, éste, proviene de sacrificios sobre todo de humanos que se ofrendaban a los dioses.
Entonces, si nunca ha habido el tabú generalizado en pronunciar algún término, ¿por qué en intolerancia total se hace ahora a “nazi”?, ¿por qué uno sí y otro no?, ¿quién lo impone?

Veamos, el mismo Papa, hace poco y en una respuesta al escándalo de abuso de menores por parte de resposables de la Iglesia, en su libertad de expresión, comparó eso con la persecución que tenían los judíos por los nazis. En efecto, no, yo no reprobé al Papa nada, en cuanto que era "su" libre y legítima libertad de expresión y no aludiendo a ningún ser humano en concreto, tuviera la razón que tuviera. No, ¿por qué a él sí y a miles que pronuncian su libertad no?, claro, no iba a juzgarlo por eso, sino solamente por sus hechos y por sus complicidades.
Sí, es la verdad, unos u otros también han dicho lo que libremente sienten, no lo que le impongan otros sentir, según su parecer legítimo o por la grave injusticia que reciban.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Invención de reglas grupales (no éticas) por falta de educación y de atención institucional:

sábado, 18 de septiembre de 2010

LA DEL REDIL

En una emisora de radio hay una que sentencia que la gente se mete en un estado psicológico que llama "club del redil", y por su deseo o porque quiere. Es decir que los chinos se meten en un "redil", que los haitianos se meten en un "redil", que los disidentes políticos se meten en un "redil", que los gitanos se meten en un "redil", que los niños mendigos se meten en un "redil", etc. Ahí está eso, y que el meterse en ese "redil" es una tan simple decisión.
Primero, para decidir -todo el mundo lo sabe- hace falta libertad y unos recursos; lo que ocurre es que, cada ser humano del mundo, tiene la libertad que las condiciones de su realidad le permiten (hechos de otros, clasificaciones de favores, discriminaciones, censuras, listas negras, ninguneos, desprecios, escasillamientos, manipulaciones, usurpaciones, persecuciones, mobbing, rechazos para considerar su dignidad mínima por revanchas o linchamientos, reconocimientos de sus derechos o no, etc.). Por lo tanto, un chino en concreto, tiene la libertad "que le permiten", ¡nunca la que él quiere!; además, tiene las situaciones que "le hacen", ¡no sólo las que él hace, que pueden no servir para nada!; además, tiene los recursos que "puede o le dejan", ¡no los que él quiere, aunque desee los mínimos!
Así, en un ser humano no hay "lo que él quiere ni lo que él decide", nunca।


Lo de "redil" es una absoluta falacia; pues ¿qué personaje histórico estaba o se metió porque quiso en un "redil"?, ¿Miguel Hernández acaso?, ¿Neruda?, ¿Lorca?, ¿Mozart?, ¿quién?, tiene que haber alguno; pero si no hay ninguno, habría que darle con un "redil" -aunque fuese de algodón- en su cabeza (¡qué fácil, qué vanidad y qué pedantería es basar programas o libros en consejos cuando, para hacer un consejo, sólo sólo, hay que considerar miles de situaciones, haber cumplido con una mayor parte de las responsabilidades civiles y, además, tener una autoridad moral consistente sólo por hechos en no haber consentido tantas mentiras e injusticias!.

sábado, 4 de septiembre de 2010

"Ahora comprendo por qué se mata".
G. A. Bécquer

Que ningún español JAMÁS se atreva a exigirme ni un ápice de moral o ni de ética; pues de lo que se carece jamás se puede exigir; además, han de demostrarlo, lo que no se ha hecho aún.
A mí jamás me ha permitido un segundo ni un átomo de vivir o de dignidad (de lo que ellos tienen a millones).
Y de derechos humanos, el que permite que a un sólo ser humano se le pisoteen todos los derechos humanos, ése, ÚNICAMENTE -se tire por donde se tire- es un nazi.

lunes, 30 de agosto de 2010

La esencia del alma de una persona sólo está en el saber valorar, atendiendo a una escala de valores, a una prioridad del esfuerzo en el mínimo poder hacerlo por recursos, a una generosidad, a una empatía y a una humanidad (en un acto de injusticia no se ha aplicado un saber valorar).

martes, 3 de agosto de 2010

EL USO DE LA LIBERTAD

Cualquier ser humano establecido en cualquier sociedad tiene una cota de libertad (las acciones que puede hacer y las expresiones que puede manifestar y, asimismo, unas imprescindibles posibilidades por difundirlas -en una realizable libertad pública o social- que depende de sus recursos).
Bien, teniendo esa libertad, la que sea, al mismo tiempo que la ejercita es responsable -como autor- de ella, por unas inevitables consecuencias que se determinarán en el entorno en el cual viven otros seres humanos. Así es, en evidencia una sociedad es un conjunto de libertades individuales que configuran -en una justa comprensión o tolerancia de ellas- los logros de tal sociedad y, también, sus prejuicios o sus errores.

Luego, sólo con los resultados del uso de la libertad un pueblo es más justo, es más progresista, es más libre; en definitiva sólo, por medio de ese uso, demuestra o no si posee unos sólidos e incorruptibles principios éticos.
Ahí no hay trampa, el pueblo es lo que demuestra con la utilización de sus libertades, a sabiendas de que cada libertad incide en las demás en promover la responsabilidad ya desde una conciencia individual por dar -primero- un ejemplo porque se cumpla esa responsabilidad en el entorno. Eso es, el buen uso de la libertad empieza por uno mismo, en discernimiento, no en aceptar o en seguir cualquier uso erróneo que otros -siendo más o con un engaño o cierto chantaje- te ofrecen; pues es uno mismo, la conciencia de uno, lo que ha de luchar por unos valores éticos siempre en coherencia con lo que se decide (por encima incluso de una concepción de libertad inculcada -sin contrastación racional o sin autocrítica-, y que es siempre... parcial, ya sea cultural, religiosa o ideológica).

No, no se trata de cambiar el mundo, de que te vean de tal o cual forma -porque te favorezca un escaparate de unos u otros intereses creados-, ni siquiera de que te bientraten o te maltraten, únicamente -a lo honesto- de advertir si ese uso de la libertad es el que se ha de realizar porque se siembre responsabilidad en el lugar o en la sociedad que te ha tocado vivir; y eso ha de ser defendido contra viento y marea, antes, por ti mismo ya signifique apreciaciones o denigraciones por los demás.

Pese a todo, el bienestar, la justicia, la paz y el progreso -útil al mundo- dependen siempre del buen uso de la libertad; es cierto que los que mandan -o los que tienen más recursos para difundir lo que piensan- deberían promoverlo, en pro de conseguirse esa cultura. Eso “es de cajón” o es lo más sensato por un equilibrio mental que dure algunos años o bastante; pero, los que mandan y los intelectuales mediáticos, ellos, impiden tanto el hacerlo como el que lo haga, por lo menos -en un dejar hacer o vivir-, otro. Pues, en cuanto se da un sólo respiro, machacan.

Todo es el demostrarlo, no se puede entender que el que utiliza “su todo vale” o sus sinrazones o sus facilismos o sus prestigios interesados se imponga, con ayuda de tantos, ninguneando al que sí demuestra. Téngase en cuenta que demostrar, razonar, explicar o aclarar es lo más difícil que existe -sólo viable por medio de lucidez y grandes esfuerzos, entre los cuales entran renuncias personales a ese fácil o corruptible beneficio social-; entonces, ¿por qué se desprotege y se pisotea? Por su comprensión, ¿cuándo se dará su dignidad? -sería la pregunta más exacta-.

miércoles, 28 de julio de 2010

RESPONSABILIDAD INTELECTUAL Y POLÍTICA

T
odo animal es una vida con sus constantes vitales, un organismo autoprotector que reacciona ante las provocaciones -o acciones- de agresividad que le hagan; ante eso, a ningún político o a ningún educador ni a ningún intelectual se le ocurre inculcar a la sociedad el que a un león haya que provocarle y alimentarle esa agresividad y, además, hacerla ejemplar y pública en los medios comunicación -es un error-. Claro, civilidad es no ser innecesariamente agresivo con los animales y no proteger ni fomentar las conductas de agresividad para un bien cultural no basado precisamente en eso.
También, sí, cualquier animal tiene un sistema nervioso y ha nacido únicamente para sentir estímulos de placer y de dolor que son -motivos de vida- los únicos que garantizan su supervivencia; si no una vaca comería lo mismo alfalfa y cristales sin darse cuenta, sin sentir placer con lo primero y sin sentir dolor con lo segundo.
No hay que mentir ni manipular de una vez por todas, no más mentiras en lo que atañe a nuestro medio natural y a los animales; ningún animal está exento de no sufrir (quizás la inconsciencia de un fundamentalismo por una codicia económica o política no quiere tal verdad), no existen animales especiales o animales héroes que aguantan gratamente el dolor porque tú te diviertas y, luego, digas que el sufrimiento se lo das de muy buena forma -lo cual te interesa decir- Se trata, también, de hallar valores idóneos de cultura, no de conservar "a lo bruto" cultura; pues la cultura de los bárbaros no ha sido precisa conservarla, ni la del machismo -que era milenaria-, ni la de tirar cabras desde el campanario, etc.

(Nota: La fotografía aquí expuesta no guarda una relación idealista con el contenido, sino posibilista -en eso que es totalmente posible porque depende sólo de decisiones- sobre lo que pretende el contenido).

sábado, 24 de julio de 2010

L.A .C.R.E.E.N.C.I.A

-- La creencia únicamente nace de lo social -de manera que, en la Tierra sólo el ser humano cree- por la trascendencia de una cultura, ésta que trasciende a la par que se idea o, ineludiblemente, se imagina. Eso es, un ser que cree, al momento, lo primero que hace es imaginar lo que le ha trascendido como cultura, el hacerlo más sugestivamente importante o subliminal para él. Esa carga de comportamiento cultural quiere hacerla, a la vez, por un imperativo de identidad suyo, trascendente, creyendo en ello a favor de ideales o de estados perfectos o, de antemano, de algo que ha decidido el bien -en lo fundamental- y él ya -como comprenderán- no tiene tanto que decidirlo -a lo cómodo de... las costumbres-.
Así que, “porque se cree”, el creer, no conlleva otro resultado que no sea social; y, en objetividad, eso no es motivo de evolución, es decir, los animales no evolucionan gracias a tal causa, los planetas -en sí mismos- no evolucionan gracias tal causa, sino solamente AYUDA eso -como un añadido en el contexto social- a una evolución de lo social.
-- La creencia “irracional” en las frases. Sí, “Es preciso que todo cambie para que todo siga como está” corresponde, igualmente, a decir: “Es preciso que las manzanas caigan para que la gravedad siga como está”. Sin embargo, para que una frase sea cierta, hay que demostrarla; considerando que, toda conclusión racional o científica, no es más que una frase que da... un resumen deductivo.
Primero: La frase une ya -lo que puede confundir demasiado- dos contextos muy diferentes: el cambio de las cosas temporal y las reglas intemporales que rigen ese cambio de las cosas. Algo, claro, que corresponde a que una manzana sólo cae “en un momento” -apropiado o no para unos u otros elementos del entorno- y a que, intemporalmente, las reglas de la gravedad están ahí en efectividad sobre la manzana sea cual sea ese momento.
Segundo: Se utilizan a la ligera las formas verbales (“cambie” y “siga”) para concretar lo que “precisa” el “todo” en unos dos estados: en el estado que cambia y en el estado que sigue; por lo tanto, se deliberan o se establecen semánticamente como distintas formas verbales ya que, de un estado, se parte -o conduce- al otro (“todo cambia para... seguir”). Lo que ocurre -por cierto- es que todo cambia y, al cambiar, también sigue o... continúa; no que, por cambiar, seguirá; no que, por cambiar, sigue mejor o se logra mejor. ¡No!, puesto que es algo intrínseco al cambio un -además- seguimiento. Esto es, lo que cambia, no cambia para seguir, que implica causa-efecto o finalidad; digamos -en exactitud- que cambia o, también, sigue o, más claro, en el todo cambiar y seguir es lo mismo: si sigue sostiene eso que cambia y viceversa. El fluir cambia, el fluir sigue.
Tercero: También, ese “es preciso” es, en error, una extralimitación a la mayoría de las cosas o a las cosas más elementales; porque “precisa” lo que tiene alguna voluntad, ¡sí! (como cualquier ser vivo en un nivel de voluntad o en otro -un microbio decide el mundo orgánico que necesita y no otro-), para que se cumpla nada más que lo que intenta, o sea, su determinación que, asimismo, depende en una medida de lo volitivo. Por el contrario, otra cosa -al margen de un ser vivo- no precisa nada en cuanto que no quiere precisarse en algo, esto es, la necesidad es siempre un “para algo” y, en comprensión, una piedra por ejemplo, no necesita nada, es piedra sin necesidades, no actúa pidiendo o requiriendo un beneficio por su “auto-totemismo”.

viernes, 16 de julio de 2010

Cuando la gente ayuda a la sinrazón (a los que confunden, a los que manipulan, a tanto pedante que no aporta nada, a vividores a costa del sudor del otro, a frívolos que ningunean las injusticias, a oportunistas que no demuestran nada, etc.), HAY MÁS SINRAZÓN EN EL MUNDO. Que no diga nadie que no es responsable de eso, no, nunca, que no es responsable de la realidad, ésa precisamente que heredarán todos y sus hijos (lo peor es que siguen y siguen ayudando a la sinrazón y, luego, se convencen de que es algo ético).
El que pisotea los derechos humanos puede, algún día, darse cuenta de su error y ya no pisotearlos (porque tenía unos valores equivocados) pero, el que se burla de los derechos humanos, nunca se dará cuenta de nada (porque no tiene valores). Esto último les ocurre a demasiados ahora.

domingo, 11 de julio de 2010

LA RESPUESTA AL USO Y COSTUMBRE

Todo ser vivo es “una adecuada respuesta” al medio –que es cambiante–; por lo tanto, un ser vivo, para que sea equilibrado, ha de realizar una respuesta que, superándose inevitablemente en información, evoluciona –cambia– conforme a como lo hace el medio. Ésa sólo es la base del equilibrio, no que dé una respuesta fija, inconsecuente, involutiva u obsesiva.

En cualquier animal, sí, es muy difícil ese desequilibrio en lo que se refiere a su condición psicológica, debido a que no se deja influir por un miedo o por un placer que no existe –a no ser que se lo transfiera el ser humano–; eso es, se deja determinar directamente por sus instintos, los cuales son ceñidos o moldeados sólo por su medio natural. Ya un cierto desequilibrio podría tener en lo que se refiere a su condición funcional u orgánica; o sea, que sea anormal, que sea deforme.

Pero algo ocurre totalmente distinto en el contexto de un ser humano, y es que su condición psicológica se encuentra constantemente influida por los roles de una sociedad –por sugestiones culturales, por ideas preconcebidas, por sublimaciones conceptuales, por rumores, etc.– que alertan y sobreactúan en su capacidad psicológica natural y, por cierto, le inducen, le encadenan o le obligan –casi sin poderlo evitar– a... la obsesión, a la repetición de una misma o fijada respuesta –en las muy diferentes circunstancias–. Y, aún más, hasta plenamente sociedades pueden caer –in extremis– en tal obsesión como en el nazismo.

A ver, profundizando, todos quieren ser aceptados en una sociedad en función de una condescendencia hacia lo que está establecido como única voz predominante y simpática –aunque esté totalmente desequilibrada–, algo que dicta quiénes van a triunfar o a ser positivos (por ejemplo: en las sociedades machistas que nos han predecido un alardear un gran dominio sobre la mujer daba, a cualquiera, un canje seguro para el bienestar, para el éxito; y ése, así, tenía prioridad en lo mediático, en una o en otra institución cultural o política).

Pero ¿la sociedad en general ha progresado o ha mejorado por ello?; ¡no!, rotundamente. Siempre ha existido el disonante y ofensivo tono que provocaba –con unos grandes esfuerzos– una paulatina conciencia ya más demostrada o racional que hacía cambiar las cosas, porque –así– se cambiaba la respuesta.

Una época hubo en que todos decían la misma –la cual, enfermamente, creaba miedos y monstruos más allá de los mares–; ésa de “La Tierra es plana”. Claro, era plana y, todo el que dijera lo contrario, era el desequilibrado.
También hubo otra durante siglos que predeterminaba –voluntaria u obsesivamente– para siempre la esclavitud: “Sí, amo”.
Una u otra eran de uso y costumbre para “estar bien”, para recibir halagos o facilidades materiales o de trato, para salir... en los medios. Una u otra suponía, asimismo, no llegar a ninguna parte que no fuera a lo mismo (el desequilibrio o lo injusto por decreto).

Aunque, afortunadamente, siempre ha existido la voz disonante –ninguneada y tirada lejos, echada al final de la cola– que ya estaba harta de: “Sí, amo”, “A sus pies, amo”, “Sí, amo”, "Sí, sinrazón", “Sí, gran amo”.

jueves, 1 de julio de 2010

BASTA
T
odo ser vivo ha de conocer obligatoriamente la realidad para ADAPTARSE A ELLA; y, como ocurre -como resultado- que todos HAN ESTADO existiendo en el medio, todos se han adaptado a la realidad en función de sus propiedades (por ejemplo: es propio de un perro adaptarse a correr, no a volar), claro, todos han conocido obligatoriamente la realidad.
Ahora bien, está ahí la SINGULARIDAD de ese conocer la realidad, cada ser vivo, cada ser humano, tiene esa singularidad que le es... propia; pero ¡nunca! se ha de hablar -porque conllevaría confundir- de PUNTOS -del conocer-, ¡no!, en cuanto que posee el conocer en sí mismo -el logrado, el que le corresponde-, no una parte.
La mayoría de los científicos o de los intelectuales COMETEN ESE GRAVE ERROR. Un ser vivo no tiene un punto -una parte- del conocimiento -puesto que eso significaría que el conocimiento -un total- es algo extrapolable a ellos mismos, o sea, ajeno-, sino plenamente tiene SU PROPIO CONOCIMIENTO, sea cual sea. Más claro, un ser vivo no tiene un punto -una parte- de la vida, sino tiene absolutamente la vida; es decir, la vida le es propia a él totalmente, con su singuralidad -con su denominación de origen-. Un ser vivo no tiene un punto -una parte- del conocer, sino tiene absolutamente el conocer; es decir, el conocer le es propio a él totalmente, con su singularidad.
Por otra parte -y en un contexto muy contrario o distinto-, están los seres vivos que hacen cultura, que hacen emociones -y cada uno a su capricho y a su interés-; sin embargo, esto es UN AÑADIDO a lo esencial que he explicado, es decir, que muchas veces a la hora de comunicar cada uno se inclina a sobrevalorar y a inflavalorar ciertas cosas en función de sus emociones.

martes, 22 de junio de 2010

"Somos y estamos para remediar las injusticias"
-------V. Ferrer LA DIGNIDAD DE VICENTE FERRER FUE NINGUNEADA
(Sus grandes esfuerzos están olvidados por muchos)
http://fundacionvicenteferrer.org/esp/index.php
Los poderes oficiales y la Compañía de Jesús -a la que pertenecía- le dieron las espaldas.
http://www.nobeldelapaz.org/web/index.php
- Todo ser humano adquiere, SOBRE UNA COSA en concreto, unos conocimientos -con focalización o sin ella, incluso con voluntad o sin ella-; en un más y en un menos. Es decir, sobre la cosa "melón ahora pesado", unos tienen tres conocimientos y otros veinte, por ejemplo.
- Cuando una persona dice que "tiene principios", claro, se sobreentiende que tiene principios... morales -o éticos-; no, no principios de empezar una guerra o una borrachera. Asimismo, cuando una persona es coherente o demuestra una coherencia, se sobreentiende que es coherencia... racional (o ética, que es un resultado racional); por ello, alguien como Hitler no puede ser nunca coherente, en su evidente irracionalidad (sí, otra cosa -y muy diferente- es ser consecuente o ser fiel a "una" o a "unas" convicciones racistas o de paranoia).

- Una de las personas más irreverentes de toda la humanidad fue precisamente Jesucristo, así es, pues fue irreverente con los romanos -y con los fariseos- a más no poder; y lo hizo... por razón, por dignidad, por no doblegarse a lo injusto para, al momento, callar y obedecer en consentimiento o en condescendencia. Por lo tanto, la irreverencia (a o ante lo que se demuestra que no tiene razón o es injusto) es lo más esencial en una persona buena o ética.
- La indiferencia es la peor irresponsabilidad; si una autoridad es indiferente con el maltrato que se hace a una mujer en concreto, pues esquiva esa injusticia, le da de lado, la anula en su dignidad. Y ésta se muestra, a veces, por la aplicación de un lema -o de algo dado por cierto, siendo falso- que la justifica; por ejemplo, frecuentemente en fácil huida -de responsabilidad- o en frivolidad se aplica mucho y, a rienda suelta a todo por conveniencia, el "Si eso no tiene remedio, ¿por qué te preocupa?" cuando, toda injusticia humana -absolutamente toda-, sí tiene remedio -puesto que ya, todo lo que se hace con voluntad, lo tiene-. Otro contexto es lo extrasocial, sí, las leyes naturales que no se pueden modificar.
- Hay algunos manipuladores que se burlan de todo y, al burlarse de todo, nada es válido para que tengan alguna responsabilidad, o algún respeto a lo que se debe considerar como es, no otra cosa -que eso es la manipulación-. "La realidad no está fuera, sino dentro" se afirma como el que va a inventar mariposas. Pero qué dentro, ¿qué es... eso? ¿un culebrón que hay muy muy dentro personal?, ¿es...? Entonces, si atropellas a una persona, ¡no importa! porque no es la realidad; si tu hijo mete los dedos en un enchufe, ¡no importa! porque no es la realidad; si en tu país vecino se mueren de hambre o hay un genocidio, ¡no importa! porque no es la realidad sino, la realidad -según El Locas o La Locos-, es lo que está... dentro. ¡Sí! pero ¿qué dentro en concreción?, ¿es una cueva acaso?, ¿es un misterio?, ¿qué es?
No obstante, la realidad es LO QUE ES, y NO ESTÁ LEJOS, NO ESTÁ ESCONDIDA, no es otro mundo, algo ajeno a nosotros o nada; es lo que, por hechos, por acciones, por demostraciones de unas consecuencias, es.
- Si tu imagen -que no la engañas para un momento determinado- no es aprobada por los que tienden a encasillarlo todo, entonces todo lo que eres ya está inventado -prejuzgado y sentenciado- en sus mentes.

miércoles, 16 de junio de 2010

"Todos se adeudaron" -para ir, sin ganarlo antes, al gran nivel soñado de vida-, esa será la curiosa cantinela de algunos abuelos para remitirse a estos tiempos. "Si tú -por ejemplo- personalmente no lo hiciste, ya lo hizo tu ayuntamiento por ti; pero, además, ya lo hizo tu comunidad autonómica por ti; pero, aún además, ya lo hizo tu ilusionado e ilusionante gobierno nacional por ti" . La deuda, la deuda para sacar tajada. Y éllos lo sabían; de que, ¡ahí!, estaba -por aprovecharse de eso en una gran usura del dinero- ¡¡¡el gran negocio!!!

viernes, 4 de junio de 2010

VEHÍCULO DE LA EMOCIÓN
("Emocionarse DE ALGO")

Todo ser vivo se emociona SOBRE ALGO que recuerda -en la acción de su memoria o de sus conocimientos-; es decir, un algo o un conocimiento es relacionado por otro algo o por otro conocimiento en las ya posibles compatibilidades o incompatibilidades de interacción: un conocimiento, ante otro conocimiento, RECUERDA sus relaciones o sus compatibles relaciones -las que son fáctibles en su capacidad- y eso EMOCIONA, impulsa u obliga a una respuesta particular o "personal", es... el EFECTO.
Un ser vivo unicelular no se "emociona" (en el sentido de "atender") de una piedra, sino actúa sobre algo que le "despierta" o le motiva una relación, por las cualidades en común que posibilitan la respuesta particular o la emoción.
Desde esto, la emoción no es lo primero, no es la causa, sino la consecuencia de cada posibilidad de experiencia.

El vehículo de la emoción es el conocimiento -en general-, los conocimientos que, claro, NO DIVERGEN, sino CONVERGEN, se suman en una ordenación, en un sistema ordenado o lógico o con unas reglas; o sea, radican en un inesquivable sistema reglamentado o racional.

lunes, 31 de mayo de 2010

La demagogia -manipulante- en la psicología.
E
llos se ponen en un pedestal de las actitudes "positivas" -del privilegio- y... clasifican: los que miran de tal manera y los que no miran de tal manera, los que tienen unas emociones buenas o esenciales y los que no tienen unas emociones buenas ni tan esenciales, etc. Ellos, ¡sí!, son sólo, pues, los que aman la vida, los únicos que lo superan todo y se relacionan con esos incalificables o con los mejores, los grandísimos optimistas, los que saben aconsejar a rollo sin fin, los que comen y comen muy correctamente y, aun, los que huelen a rosas.
Porque... lo que rentabilizan es utilizar fácilmente las perogrulladas -al infalible modo demagógico-, en el siempre: "Hay que querer vivir" -y ¿quién no si se le deja... vivir-, "Hay que ser positivo" -como decir hay que ser como yo, pues todos SE CREEN positivos-, "Hay que tener esperanzas", "Hay que comer, masticar y... orinar", "Hay que respirar también", "Hay que andar y comprar y obedecer o esto o lo otro...", etc.
Según convenga al dirigismo o al negociante tonteo.

sábado, 22 de mayo de 2010

- El boom inmobiliario enriqueció a muchos -que para eso se hizo-, de los que podían hacerlo -porque tenían los suficientes recursos-; luego, esos estuvieron obligados a retroceder en sus grandes ganancias mientras que, el resto del mundo, a retroceder sobre lo no ganado en tal asunto, o sea, a reparar las grandes orgías de gastos inútiles y disfrutes que sólo unos hicieron.
- El maltrato no es la confusión o lo que algunos se inventan, sino SÓLO causar un dolor totalmente evitable.
- Todo existe, claro, si se hace o se demuestra: la honradez existe si la haces o la demuestras, la objetividad existe si la haces o la demuestras, etc. Lo que pasa es que, el que es realmente ladrón, a veces quiere inculcar que todos son de su condición.
- Un matemático nunca hace -desde un princicio para serlo- un artificio, sino matemáticas -porque se tiene que limitar a eso, a sus normas racionales-; por el contrario, un arquitecto -en el contexto social donde necesariamente entra lo artístico- sí puede crear un artificio. Es decir, nunca -en el contexto de la biología- se puede hablar de que se hace una vida artificial -puesto que, por obligado, se hace vida o no se hace vida-; lo mismo ocurre con la inteligencia vital, que siempre ha de ser vital -con sus genes- y no artificial. En el artificio la esencia y el contexto se extralimitan con la imaginacion, con el don artístico; en la ciencia, no, nunca. Por ello, un genetista sólo MANIPULA GENES y, de ello, siempre sale la correspondiente inteligencia vital, no artificial -porque tal artificio no existe en su contexto de genes o de células, sino sólo existe realmente en ése que las carece-.

martes, 18 de mayo de 2010

Un actuar con ventajas o un decidir con ventajas no favoreciendo que el "otro" también las tenga es siempre un GANAR HUMILLANDO -lo que enraíza una carencia total de ética, sí, ganar a pisoteo, a influencias y a imposición-. Es lo que ocurre en los intelectuales españoles, dejados a ésa humillación de actitud -en astucia o en pillería- y, sobre todo, de hechos (a Bécquer lo humillaron, a Cernuda lo humillaron, a Colón lo humillaron, a Machado lo humillaron, a Miguel de Molina lo humillaron, a Lorca lo humillaron, a Larra lo humillaron o a todo el que sobresalía en ética).

¿Qué pensadores, sabios...?, ¿qué filosofía se ha permitido en España?, pues... nada, ¡nada han permitido!, sino linchamiento a todo el que de verdad sintiera y pensara.
Toda desconsideración del "valor" de un ser humano, de sus convicciones, de sus esfuerzos realizados, de sus méritos por aportar soluciones con recursos propios, de su manera de ser, etc., es siempre HUMILLACIÓN. Algo que es muy habitual; pero, siempre, por los que pueden realizarla al poseer -o estar a expensas o con- los poderes fácticos.

viernes, 16 de abril de 2010

BASE DEMOCRÁTICA

Todos los poderes fácticos de una democracia han de garantizar los derechos humanos.
Cada ciudadano ha de responder con sus hechos a una ley justa (legislada desde una representación de las necesidades reales de la mayoría de la sociedad). El perdón, la reconciliación y la amnistía nunca se pueden generar al margen de la justicia y de la prioridad de los derechos humanos, sino una vez que es verificable una igualdad de todos a no ser impunes y, por ello, a asumir sus deberes penales con la sociedad.
El “estado de derecho” y la “libertad de expresión” son esenciales para cualquier país civilizado y, más aún, para cualquier democracia; si por alguna circunstancia temporal quedan inhabilitados, lo más pronto posible deben ejercitarse y resarcirse los daños que ha ocasionado tal circunstancia, sobre todo por el gobierno directamente responsable en hacerlo.
Por último, todo ciudadano decide en una democracia con libre voluntad el ser parte de algo -es decir, vindicar o afrontar cualquier interés ante el riesgo de unas consecuencias-, como votar a un partido político, como integrar una asociación, como ayudar a una causa social, etc.; por lo tanto, la responsabilidad individual está por encima de la general. Sin duda, la “totalidad” en abstracción no es responsable de nada, sino la parte, las partes que no cumplen con sus debidas responsabilidades.
Es muy fácil culpabilizar a la sociedad o a tal partido político cuando, al mismo tiempo, tienes una implicación que no repara alguna responsabilidad... tuya.

viernes, 9 de abril de 2010


EL CUENTO DE LA PREVARICACIÓN

La prevaricación (proceder o abrir una causa judicial A SABIENDAS de que no tiene apropiada competencia o que, en el fondo, es injusta) entre otras cosas también es un juicio de intenciones con vinculación a la subjetiva -manipulable- interpretación de las leyes. Por eso, para que ésta sea judicialmente objetiva -o justificable- debe estar precedida -para demostrarla- por unos HECHOS de corrupción de una arbitrariedad “muy interesada” -porque se evidencie un motivo o un móvil para llevarla a cabo-.
Aún así, para que aquí exista una mínima equivocación, se ha de recurrir, claro, al espíritu mismo o sustento ético de la justicia -a una ontología ética- que es el permitir, siempre en el marco jurídico, todas las formas posibles -sin ser restringidas- para perseguir las más graves injusticias sociales. Es decir, los recursos judiciales de un país DEBEN PROTEGER la búsqueda y el perfeccionamiento -contra el involucionismo y el desamparo- ejercitivo de la misma justicia; y nunca ser lo contrario, infravalorando méritos en esa audacia de contrarrestar la impunidad, sino tolerando en lo posible esa búsqueda de proceder justamente ante las verdaderas necesidades o demandas de justicia para una mayoría social. Sí, se trata de poner los recursos judiciales al servicio del hacer un frente a las graves injusticias que ha padecido o padece la sociedad, no que el que eso intente -y más si nada gana a cambio en esa dilección- sea castigado o acusado fácilmente por prevaricación o incompetencia.
Es un error que el Tribunal Supremo no admita o no dé una prioridad a la audacia por buscar todas la posibilidades o todas las interpretables formas jurídicas porque se ejerza la justicia ante las grandes injusticias sociales demandadas, y dejándose llevar por facilismos de prevaricación que "no pueden existir" -por lógica- en quien YA HA DEMOSTRADO que perseguía -sin grandes beneficios parciales- algunos graves hechos injustos aún impunes.
An Injustice in Spain
http://lanucia.superforos.com/viewtopic.php?p=33469&sid=f427d4b3bb4a450632f29e5556abbed8

viernes, 12 de marzo de 2010

LA POSICIÓN CRÍTICA
P
edro, de familia en honradez muy bien situada socialmente, era novio de Sara a pesar de que, con sus respectivos caracteres, chocaban en frecuentes discusiones que ni siquiera terminaban en disculpas, tan sólo en un seguir hacia delante como si no hubiera pasado nada. Pero Sara era bellísima para él y, por eso, insistía en un creerse estar enamorado de ella y en que obsesivamente, sólo ella, le daría la felicidad.
Un día a su madre, una señora muy inteligente y que había experimentado tanto en la vida, le pidió su opinión:

- Madre, yo me siento muy feliz con Sara; dime tu parecer, ¿qué opinas?
- Pues, hijo, lo que quiero es eso, que te sientas y que seas feliz, es sólo lo que deseo.
- Aún así, madre, ya con un amigo me he peleado porque me dijo que ella no me quería, que él lo notó muy claramente por las poquísimas atenciones que me daba y, por supuesto, me enfadé con él, de sus seguros celos. Madre, sé que con la persona que más confianza tengo es contigo; dímelo de verdad, con sentido crítico, ¿qué piensas de nuestra relación?
- Mira, no lo tomes para mal, ¡por favor!, hijo, Sara no te quiere tanto como crees, no evita lo más mínimo esas discusiones que os he escuchado aquí mismo en nuestra casa y la que está enamorada no se siente tan a menudo en ese malestar.
Pedro estuvo a punto de contestarle de la manera tan desenfrenada como lo hizo con su amigo, ya que en sus emociones no cabía ese juicio o valoración tan al margen de ellas, de su "interior" (equivale a la tradicionalidad en la sociedad), de lo que él creía que nunca sería un error.
Es ésa, en claro, la diferencia entre opinión y virtuosidad crítica (el sentido crítico). Opinar sabe cualquiera y va siempre unido a las emociones, a la conveniencia ideológica, al dejar pasar para evitar molestias y a la superficialidad de las aparentes buenas conductas; por el contrario, aplicar el sentido crítico exige sopesar mucho, dudar en las apariencias, profundizar o reflexionar, ver las expectativas que hay a largo plazo, austeridad, en definitiva, un desligar la emocionalidad. Es decir, en la opinión no hace falta en un principio "nada"; en la posición crítica, ¡sí! .En esencia, es imprescindible la valoración sensata: un dudar de las cosas -en sus apariencias o en sus incoherencias- que prosigue con y hacia la demostración.

martes, 9 de marzo de 2010

-En todos los hechos de los seres humanos HAY unos intereses sociales e, inevitablemente, unos intereses personales. La verdadera responsabilidad (ética) de cada ciudadano es el de saber compensarlos.
-Un gobierno no debe acusar a otro de colaborar con el terrorismo (el "pedir explicaciones" es una manera implítica de hacerlo) sin tener unas pruebas irrebatibles y un consenso de la mayor parte de la sociedad, porque casi nunca eso se hace y, cuando se ha hecho, el resultado ha sido de una guerra (en todos los aspectos). Ése es el error y, a continuación, un dejarse llevar por quienes alimentan esa confrontación.
-El "guerrismo civil" ha estado implantado en el "subconsciente social", sobre todo, de dos países: Estados Unidos y España (al igual que, en la "guerra fría", había ése bipolarismo obsesivo en pensar que "tenían condición de demonio y eran un peligro para los valores morales" los de una parte y, los de la otra, que eran "esos despiadados explotadores que impedían una liberación del pueblo"). Por eso en tales países están arraigadas tantas contrariedades, enfrentamientos de mitad contra mitad, de unos que se liberan o maduran una gran coherencia, ante esas tensiones de las cuales aprenden, y de otros que aún defienden el más involucionismo arcano (llegando incluso a despreciar a Darwin o a Galileo), etc. Sí, tendrá que pasar mucho tiempo para que estos dos países sanen de eso.

jueves, 4 de marzo de 2010

"La naturaleza es la influencia que recibimos genéticamente, cosas tan difíciles como respirar cuando se duerme. Pero hay otra información que llega no por los genes sino por el aprendizaje social: la imitación, el ensayo y el error".
-----------------------------Jesús Mosterín

Los extremistas, los fanáticos, los intolerantes, los violentos del imponer una ideología o una religiosidad por la fuerza -o sea, con reacción de represalias o con condenas arbitrarias eternas- siempre buscan un truco o un punto débil con el cual atacar a la democracia, a la libertad, al "deja decidir mi vida", o a la tolerancia. Uno de esos trucos es el utilizar que existe por donde sea "libertinaje" -para franquear o desvirtuar al centro de todos valores democráticos que es la libertad-; y, de tal manera, que ya por esa vía o truco todo les puede parecer o ser "libertinaje", según sus conveniencias, para defender o proteger uno u otro "de sus extremos".
Pero, contra eso y en responsabilidad, todo ciudadano, toda institución democrática lo que debe defender como primero es la existencia de la libertad; y de que, de ahí, se pase a otra cosa por una u otra depravación, eso ya es sólo un asunto de educación y de decisión personal o, bien, de convencimiento, es decir, de promover educativamente y mediáticamente -en libertad- una justa conciencia social.
La autoridad moral es lo único que ha sido una constante "civilizadora" -de corrección y de progreso- durante todos los tiempos; pues, ésta, siempre se ha utilizado en cualquier manifestación racional, intelectiva o ética.
La Biblia, en realidad, está hecha desde un decir de autoridad moral y, por eso, es a su vez una amplia muestra legítima y bien justificada de comparaciones (de metáforas, de alegorías, de parábolas, etc.).
Por ello, es la comparación LO ÚNICO importante que no ha dejado de serlo para que se avance mediante un equipararse -por ser un seguimiento de reprobación- a unos modelos, a unas ejemplaridades que siempre tuvieron la autoridad moral -necesaria sólo por ser ejercida o practicada- frente a los que no, porque... tenían en contra los hechos y la carencia de esfuerzos.
Así es, una madre, a la que le han asesinado su hijo unos terroristas, suele llamarlos indignadamente a esos "como ratas", "como bestias" y sólo porque, sencillamente, ella tiene todo el peso de la autoridad del mundo para... hacerlo. Otro, que nunca roba, frente a ése que se lo ha robado todo, de igual forma; otro, que nunca maltrata a un animal, frente a ése que maltrata y sigue maltratando impunemente y, además, cínicamente.
Pues, los que no hacen ciertos hechos reprobables, y son víctimas de esos hechos, y no reciben beneficios de esos hechos -y sí censuras y linchamientos- con tantos esfuerzos suyos puestos en riesgo, tienen siempre la autoridad moral porque se practique y, además, es su obligación o responsabilidad ética o social el que lo hagan.
www.aporrea.org/actualidad/n17017.html
El maltrato a los animales es una injusticia y la ablación del clítoris es otra injusticia (cada una con la gravedad subjetiva que cada cual decida libremente, que para eso hay libertad de pensar y de expresión); ahora bien, las dos tienen la misma causa objetiva: la tradicionalidad y el consentimiento estatal. Por ello, se deben obligatoriamente -en el contexto de la sensatez, del análisis, de la ciencia...- que comparar, porque tienen la misma causa -o relación causal-.
Medios de comunicación españoles no sólo justifican -algo que objetivamente lo descalifican en un máximo cinismo- sino, además, demuestra en ellos una complicidad e impunidad; claro, esto sostenido sólo en hechos -que es lo único que ahí cuenta-, no en palabras -más o menos subjetivas- que es en lo que se les puede demostrar a otros.

miércoles, 24 de febrero de 2010

SOBRE RESPETO
Exponer y luchar contra injusticias no puede ser de ninguna forma ética una “falta de respeto”; porque, si no, nadie podría hablar, ni conocer nada, ni aplicar una crítica o protesta a nada, ni avanzar o progresar en nada. Por lo tanto, denunciar -indignadamente o contundentemente- a los orfelinatos chinos, no, no es una falta de respeto a China; denunciar la lapidación de Irán no es una falta de respeto a Irán; denunciar a especulación inmobiliaria de España no es una falta de respeto a España; denunciar el continuado belicismo de Estados Unidos no es una falta de respeto a Estados Unidos; denunciar la contaminación del Mediterráneo no es una falta de respeto a todos los países mediterráneos; denunciar a un gobierno corrupto del país que sea no es tampoco una falta de respeto.
Así es, el respeto -a algo que todos recurren cuando no les favorecen hechos o expresiones- es lo que más complejo en subjetividad se ha enraizado por los intereses individuales y sociales a través de la historia. Sin embargo, lo que es de común entendimiento es que el respeto va unido a la dilección, al bien; pero, como tantos se creen hacer el bien, sólo es el bien de los HECHOS el que puede ser probado, ése que va en consonancia con los hechos, en una veneración a hechos ejemplares o a normas hechas justas (derechos). Sí, el verdadero respeto es el que tiene en CONSIDERACIÓN -en cuido por unos principios éticos- las condiciones y derechos de los demás; respeta de verdad quien considera o tiene una atención -un miramiento en igualdad y en dignidad- por las injusticias que pasan “inhumanamente” otros seres humanos.
Claro, ahí sobra el egoísmo, la indiferencia, la intolerancia y la impunidad. Se falta el respeto en una desconsideración de los derechos cívicos y legales del “otro”: el de su condición natural o genética, el de su libre expresión, el de su libre sentimiento religioso, el de su libre preferencia ideológica, el de no ser engañado -manipulado- informativamente, el de no ser juzgado arbitrariamente, el de no ser etiquetado por rumores, el de no ser calificado en contra a sus hechos (descalificación), etc. Y no valen represalias, no valen censuras, no vale ni un sólo desmerecimiento para cada uno de sus esfuerzos (siempre tenidos en cuenta; por ejemplo, no es lo mismo un delincuente que quiere reinsertarse en la sociedad que otro que no quiere hacerlo, pues la dignidad sólo se mide por suma de méritos y de esfuerzos, nunca del ignorarlos).
Sobre el deber ético de los medios de comunicación:
Un medio de comunicación pública -aunque éste fuera de financiación privada- es irrebatiblemente un medio de INFORMACIÓN y, por esa precisa razón, nunca debe sobreproteger una cerrada tendenciosidad en la información, es decir, sobreproteger a alguna ideología de hechos y, además, de manera expresa -algo que lo hace sectario-; porque no da cabida a la pluralidad -al derecho de réplica y al derecho de defensa de las alusiones a las cuales, asimismo, tiene derecho el tenerlos en consideración ése que está siendo informado-. Eso es lo que ocurre en algunos programas de las televisiones digitales que ya se politizan hasta la médula, que ya se cierran de tal extremo que toda información se carga de intencionalidad hacia una única dirección, depurando los hechos y las verdades hasta convertirse en un obsesionado “acoso y derribo” a algo, sin el sentido crítico hacia todas las direcciones que debe corresponderles, sin llevar a sus tertulias a todos los representantes de las diversas ideologías y sin ninguna contención a los que siempre son aludidos y que siempre están -de sus programas- ausentes. Por eso tienen tanta “soltura” en desparramarlo todo, porque -en facilidad- no encuentran enfrente la fuerza de contención de la réplica, de la contraargumentación, del contraste (lo único que hace madurar a la sensatez).
Un medio de comunicación pública, comoquiera que se presente, informa y no puede estar exento nunca de un juego limpio o de una conducta ética, de una pluralidad de sus “fuentes”, como nunca tampoco de cierta decidida reticencia -muy necesaria- ante cualquier rumor o ante cualquier propuesta sin fundamento real; y más si es el obseso dirigismo o el exclusivo interés de unos pocos.

viernes, 19 de febrero de 2010

FRENTE A LA CRISIS
.Esta crisis ha tenido causas y efectos globales; por eso, ningún gobierno debe ser estigmatizado como el único responsable o... culpable. Sí, desde luego, la crisis se hubiera realizado, en ese descontrolado sistema financiero de créditos fáciles y sin expectativas, inevitablemente con un gobierno o con otro, bien con una tendencia ideológica o bien con otra; pero ahora, ésas tendencias que no han estado representadas gobernativamente, algunas, se lavan las manos o se aprovechan sosteniendo que, si hubieran gobernado, no hubiera pasado tanto o... casi nada -lo que es incierto-.
Pero, sobre todo ahora, se trata de salir de tal recesión, no, no de sembrar más desconfianza, más crispación o gratuitos enfrentamientos que conducen a esa misma desconfianza.
Un gobierno para conseguir vencer esta crisis, como algo primero, ¿qué debe TENER?, ¿con qué elementos debe contar? Pues con tres:
― La colaboración de los demás partidos políticos; en cuanto que si un partido no está en la labor de ayudar -con verdadera voluntad-, sus partidarios en el “mundo financiero” o empresarial no van tampoco a hacerlo de una manera suficiente.
― La colaboración de la Banca para que permita los necesarios créditos que es precisamente lo que más se demanda para solventar seguimientos laborales o de inversión.
― La colaboración máxima de los ciudadanos; de éstos mediante la concienciación de que deben esforzarse, de que nunca va a haber una eficaz solución -o caída del cielo- sin eso.
Por otra parte, un gobierno, ¿qué debe HACER? Para contestarlo, se debe comprender qué pasa realmente en una economía de crisis, me refiero a ¿dónde está la primera carencia para que la actividad económica no se oxigene o no fluya? Sí, esa carencia está en el mínimo poder adquisitivo del mismo dinero, pues gran parte de él ya es un dinero convertido en deuda, también, que no se adquiere por falta de trabajo o de producción unido a que ni siquiera lo facilitan los bancos porque, éstos, consecuentemente desconfían por el haberlo dado de tal manera tan a la ligera para unos frustrados resultados, en gran rentabilidad. Por ello, es la inmovilidad del dinero lo que más perjudica a una economía de crisis: el dinero no se mueve, el dinero está "ya gastado", el dinero no se consigue, el dinero falta, y el dinero -por prevención- se ahorra, no se utiliza para algún riesgo que supone cualquier salida económica. Claro, ahí los que sufren son el consumo y la inversión, por lo que se desencadena más desempleo, más deuda.
Así que el gobierno no debe alimentar cierto gasto público -el no imprescindible- que, en definitiva, es más dinero inmovilizado, “malperdido” o consumido en aceras o en obras innecesarias precisamente ahora y no en la actividad económica demandada -ésa competitiva que no se debe desproteger- , no en lo laboral a un más seguro plazo.
Para que los ciudadanos vuelvan a tener ese poder adquisitivo del dinero y para que éste sea activo -en el consumo y en la inversión- diariamente, sólo existen dos medidas directas: que paguen algo menos de impuestos -y así lo tienen- o que se les facilite tal dinero mediante créditos o mediante un acceso más fluido -más flexible, lo que requiere algunas renuncias por todas las partes implicadas, al menos de un modo circunstancial- al mercado de trabajo. En cuanto a los créditos de dinero, si un gobierno no cuenta con la colaboración de las entidades bancarias, y esos créditos son tan imprescindibles -que los son-, a lo que sí podría recurrir es a sólo una o a unas que se comprometan a hacerlo mediante sus correspondientes o estipulados beneficios.
Además, estas dos medidas ayudadas con unas ventajas fiscales para la pequeña empresa y para el nuevo empleo, o subvenciones, y una rigurosa lucha contra el fraude fiscal (paraísos fiscales) y contra la economía sumergida.